el catamarán

Rafael Navas Renedo

El Premio es el Rey

PARA la Casa Real, una vez más, las buenas noticias llegan desde Cádiz. El Rey don Juan Carlos recibirá el Premio Libertad Cortes de Cádiz, según la decisión de un jurado que ha tenido en cuenta su decisiva contribución a la restauración de los valores democráticos en nuestro país. Será en 2012, en una fecha aún por determinar, cuando Don Juan Carlos venga a Cádiz para recogerlo, como ya han hecho con anterioridad otras personalidades; el año pasado, Lula da Silva.

Tenía que ser en el Doce. Hacía tiempo que se venía hablando en los mentideros doceañistas de este siglo de la posibilidad de que nuestro Rey fuese el elegido en un año tan simbólico. Doscientos años después de la primera Constitución de los españoles que abolió Fernando VII, un monarca de la misma dinastía va a recibir un premio que lleva el nombre de aquellas Cortes y que destaca la lucha por la libertad. Son las vueltas que da la Historia, con mayúsculas.

Los españoles, los gaditanos, seremos más o menos monárquicos, estaremos más de acuerdo en cuestiones relacionadas con la Casa Real, pero de los que pocos, muy pocos, dudan, es de la talla humana y política del Rey don Juan Carlos. Ese 'juancarlismo' es el que ha unido durante mucho tiempo, especialmente en la Transición, a gentes de izquierdas y derechas, por encima de ideas. La institución monárquica, como todo, está sujeta a cambios de mejora en su relación con la sociedad, pero su contribución, en el caso español, a la formación de un Estado moderno y a la apertura de relaciones internacionales es sencillamente impagable. En fin, la Historia, con mayúsculas, juzgará.

Don Juan Carlos sabe que en esta tierra se le quiere, no ahora por este premio, sino desde siempre. Nunca ha dejado de venir, bien sea en visita oficial o privada. Aquí tiene buenos amigos y muchos compromisos que siempre ha tratado de cumplir. Rota, El Puerto, Cádiz, San Fernando... El año pasado, con motivo del Bicentenario de las Cortes en la Isla de León, lo pudimos ver inmortalizado junto a la Reina doña Sofía en una recreación humana del famoso cuadro de Casado del Alisal. Y no desentonaba, no. Porque su siempre imponente figura casaba perfectamente con lo que allí se representaba. En 2012 esperamos tener la suerte de ver al Rey, nuestro Rey, muchas veces por Cádiz. A falta de grandes obras de infraestructura que no estarán a tiempo, buenas son las personas y más si son buenas personas. Que el nuestro sea el Bicentenario de las gentes, de las personalidades que vendrán y dejarán su huella para la posteridad. Nuestra carta a los Reyes ya ha tenido respuesta. Vendrán a recoger un premio y el premio será el Rey.

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