Editorial

El Pompidou abre sede en Málaga

EL alcalde de Málaga y el presidente del Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou han suscrito un protocolo de acuerdo que permitirá a la capital de la Costa del Sol exhibir parte de la colección del prestigioso centro francés en un edificio con las paredes acristaladas y una superficie de 6.000 metros cuadrados en el muelle 1 del puerto, conocido como el Cubo. El convenio tendrá una duración de cinco años prorrogables a diez. Durante este periodo, el museo francés mostrará 70 obras con carácter permanente y se compromete, además, a una exposición temporal cada año. A cambio, el Ayuntamiento compensa a la institución parisina con 5 millones de euros en el primer lustro. Estamos, por tanto, ante una noticia de gran envergadura no sólo para Málaga sino para Andalucía. El Pompidou acepta por primera vez abrir una extensión internacional fuera de su país y escoge esta tierra para iniciar esa andadura. Es lógico pensar que las obras que envíe para esta experiencia pionera estarán a la altura de su prestigio universal. El museo francés es una de las diez pinacotecas más visitadas en el mundo y posee una de las colecciones de arte moderno y contemporáneo más completas. No cabe duda de que con esta operación Málaga y, por tanto, toda la comunidad, refuerza su proyección cultural y, además, se fortalece como gran destino turístico para atraer visitantes en este valorado segmento, complementario del sol y playa del litoral. Málaga cierra con el Pompidou un círculo en el que ya figuran el museo Picasso, actualmente la pinacoteca más visitada de Andalucía, el Carmen Thyssen y el Centro de Arte Contemporáneo, a la espera de la reapertura del Museo de Bellas Artes y Arqueológico, con una colección de obras de los mejores pintores españoles del siglo XIX. Hay que apuntar en el haber del regidor Francisco de la Torre el fruto de esta negociación que durante meses ha llevado personalmente y en sigilo. Pero quedan importantes flecos por resolver del proyecto y no parece que el anuncio unilateral del acuerdo por parte del Ayuntamiento de Málaga, sin contar con el propio Pompidou, sea la mejor forma de iniciar la colaboración. Desconocemos cuál será el contenido artístico de este espacio y si efectivamente es un buen complemento de los ya existentes. Tampoco, y lo más importante, la viabilidad económica de la apuesta. De la Torre quiere acometer la iniciativa con una colaboración público-privada que no está cerrada. Incluso ha realizado una oferta a Unicaja pero después de cerrar el protocolo con París. Esas interrogantes deben despejarse cuanto antes más allá de que el Pompidou abra o no antes de las elecciones de 2015.

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