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Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Patrimonio gaditano

Han vuelto los anuncios en banderola que en su día quitaron las corporaciones presididas por Carlos Díaz

Ahora que el Ayuntamiento se ha puesto a pintar los cañones y los guardacantones de las esquinas del Casco y que ha rectificado la espada que iba a poner en la garra de uno de los leones de las Puertas de Tierra por el cetro original, es el momento de que los políticos se tomen en serio el patrimonio como un elemento de preservación de nuestra cultura y como la principal atracción turística de la ciudad, más allá de la propaganda y la palabrería. Empezando por las murallas, que todavía tienen tramos en peligro (junto al Pabellón de la Mirandilla está cortado el tránsito desde hace meses), lugares abandonados como el castillo de San Sebastián, sin uso definido como el Baluarte de Candelaria o Santa Catalina, a medio utilizar como los baluartes de San Roque y Santa Elena, de carácter residual como el Baluarte de Santiago, abandonados como el lienzo junto a la estación, con usos inadecuados como San Carlos(cubierta de matojos) y San Felipe. Abordar con decisión las actuaciones que la autoridad urbanística pasa por alto (uso abusivo de aluminio y PVC, pinturas de colores inadecuados), mobiliario urbano poro adecuado (papeleras, contenedores de basura, marquesinas), actuaciones fuera de lugar (chapas de registro en las fachadas, cableado aéreo o trenzado sobre paredes, tubos sobre fachadas), mesas y veladores que ocupan calles y plazas, sillas y sombrillas de plástico, asfaltado de calles con cemento y hormigón, uso abusivo de metacrilato para todo tipo de placas sobre fachadas nobles en lugar de homologar estos recordatorios como hacen todas las ciudades. Una tarea ingente que el Ayuntamiento no hace más preocupado por la propaganda que por la actuación. Han vuelto los anuncios en banderola que en su día quitaron las corporaciones presididas por Carlos Díaz y que tuvo un rechazo de los comerciantes como si se fuera a acabar el mundo, se ha demostrado que era una buena iniciativa. La Junta debe preocuparse de tener abiertos museos y yacimientos de su competencia y de que los Bienes de Interés Cultural junto con su entorno permanezcan bien conservados .

Se impone en primer lugar hacer cumplir la normativa existente. Mientras tanto reformar y endurecer las normas a aplicar a través del PGOU y de una nueva ordenanza de patrimonio. Son precisas inversiones por parte del Gobierno de España, el de Andalucía y el propio Ayuntamiento. Sin olvidar la rehabilitación del Casco, antes acometida por la Junta y ahora por particulares.

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