desde preferencia

José Joaquín León

Optimismo con moderación

ENTRE el partido de ayer ante el Betis B y el del próximo sábado ante la Balona se puede dejar decidida casi tres cuartos de Liga. Con el Cádiz como líder del grupo IV de Segunda B, por supuesto. No obstante, si pensamos en el ascenso, ese optimismo hay que moderarlo. En los otros grupos de Segunda B hay rivales muy peligrosos para los cruces. Y después que este equipo hace cosas muy raras, es capaz de ganarle a cualquiera del grupo y también de estropearlo. Ayer mismo fueron capaces de darle la vuelta al partido, pero casi regalan dos puntos en la última jugada.

El Cádiz parece un líder solvente, pero no lo es tanto. En este grupo no hay rivales de verdad. Ni la Balona, ni el Betis B, ni el Lucena lo son. El filial del Betis no es tan fuerte como al inicio de la Liga. Ayer le faltaban Pozuelo y Alex Martínez, que jugaron con el primer equipo en Mallorca, además del lesionado Vadillo. Es un equipo que ha ido a menos y que tendrá dificultades para quedar entre los cuatro primeros, que no era ni es su objetivo. Aún así, el Cádiz, que había ido a Heliópolis a echarse atrás y jugar a la contra, encajó un gol nada más empezar, en el minuto 2. El gol hizo inservible el planteamiento de Jose González, lo cual quedó de manifiesto a lo largo y ancho de todo el primer tiempo.

Ante un Cádiz que no sabía qué hacer, Aulestia salvó los muebles. Este portero da puntos y es mejor que alguno que juega de titular ahora en Primera. Por el contrario, pienso (y no soy el único) que tenemos una defensa equivocada. Actualmente, todo hace suponer que Baquero no es uno de los dos centrales más en forma que tiene el Cádiz. Y es una evidencia que Góngora jugará por el balón parado si acaso, pues muy mal debe andar Camille para quedarse fuera de la convocatoria y el otro jugando de titular. El entrenador lo sabrá mejor, pero desde fuera es una rareza. Y ayer pudo costar cara.

Se ganó el partido porque Akinsola despertó y marcó dos goles, amén de fallar no menos de cuatro. Es difícil marcar todo, no lo hacen ni Messi ni Cristiano Ronaldo. Si Akinsola dispuso de varias ocasiones, sobre todo en la segunda parte, fue porque el Cádiz tiene dos extremos de lujo para la categoría, como son Ferreiro e Ikechi, además de que el Betis B se hundió física y moralmente. La presencia de Cases como mediapunta contribuyó a la victoria final. Hay que darle un margen de adaptación.

Con el 1-2, el Cádiz pudo y debió sentenciar del todo. No lo hizo. Le dieron vidilla al Betis B. En los últimos minutos se dedicaron a perder tiempo y esperar que transcurrieran los minutos. Y así estuvo a punto de pasar lo de otras veces. El partido acabó con una jugada que pudo ser gol del Betis y con un córner en contra. O sea, con apuros, cuando enfrente había un equipo que ya estaba listo de papeles.

Esto es lo que da miedo, pensando en el futuro. Si los campeones son el Real Madrid Castilla, el Mirandés y el Atlético Baleares, estamos refiriéndonos a tres posibles rivales de mucho potencial y riesgo. En el grupo IV no hay ninguno como esos. Tras la experiencia del año pasado en Anduva ante el Mirandés, es muy conveniente que nos vayamos acostumbrando a tener más solvencia, a no hacer regalitos ni al principio ni al final.

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