La Azotea

Melchor Mateo

mmateo@diariodecadiz.com

Noche de Trofeo

Las barbacoas del Trofeo empezaron siendo algo improvisado donde una parte de la familia prolongaba el día de playa y esperaba con unos pinchitos a que concluyera la final y volviera la otra parte del grupo que había ido al fútbol. Aquello fue creciendo hasta degenerar en un botellón inmenso con un coste medioambiental y económico considerable. Lo que parecía que era imposible erradicar se hizo con naturalidad. Ahora la Noche del Trofeo ha sufrido una metamorfosis y ha quedado en espectáculos donde prima el Carnaval por el Paseo Marítimo. Lo paralelo al Trofeo Carranza va creciendo cada año mientras que la almendra del mismo, lo que ocurre en el campo de fútbol, va menguando año a año con un enfermo que agoniza por día. Este año al enfermo se le ha intentado aplicar un tratamiento experimental, pero no ha habido tampoco mejoría. Al final habrá noche pero sin trofeo.

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