Torre Alta

Tito / Valencia

Miradas para no olvidar

Seguramente los mas jóvenes que acudan a ver esta exposición no se crean lo que están viendo. No les será fácil reconocer que es su ciudad, La Isla, la que están contemplando en las 250 fotografías expuestas en el muy antiguo Cine Almirante. Una exposición que es testimonio puro de la grandeza de una ciudad venida a menos por la irresponsabilidad de muchos. Un pregón gráfico o un grito grafico de una gran ciudad, que este año cumple los 250 años de su independencia y que refleja que hay, que ha habido, suficientes motivos para haber celebrado a lo grande esta conmemoración.

Las fotografías expuestas nos hablan de nuestra arquitectura, de nuestro urbanismo, de nuestras calles rectilíneas, con sus viviendas rematadas con almenas enfiladas, esas que no hace mucho tiempo algunos se encargaron de quitar, con cierros, con sus balcones. Pero también nos hablan, las fotografías, de la economía que tuvo como medio de vida la ciudad, nada que ver con la actualidad. La industria de la sal, de la pesca, de la construcción naval, de la Armada, de sus bares y casas de comida con una gastronomía autóctona, de un comercio vivo. Una exposición para no olvidar pero también para reflexionar, para gritar, para reivindicar.

El título de la exposición nos sugiere muchas cosas, muchas interpretaciones que probablemente no sea la intención de los creadores de esta magnifica obra cultural. Pero a los que llevamos tiempo escribiendo o comentando las cosas que ocurre en esta nuestra ciudad, el título nos sugiere otros mensajes. No olvidar para aprender de los errores del pasado. No olvidar para no seguir cometiendo los mismos errores. No olvidar para cuidar lo que aun tenemos. No olvidar porque sin la historia es muy difícil construir un futuro. Cuando la Academia idea algo lo encarga siempre a los que entienden, dijo su presidente en su muy acertada presentación. ¿A qué nos recuerda esto? Mensaje, indirecta, directa a la realidad de la ciudad. Cuántas cosas han salido mal por no habérselas encargado a los que entienden. Cuánto dinero nos habríamos ahorrado de haberse hecho las cosas previo estudio por entidades y personas relacionadas con la materia. Por consiguiente, una exposición para no olvidar, para aprender, para no volver a caer en los mismos errores del pasado, para estudiar, para sentir, para sentirse orgulloso del pasado y esperanzador del futuro. Una exposición que nos muestra que tenemos todavía muchas cosas de valor para crear un proyecto ambicioso. Pero sobre todo nos dice que hay motivos suficiente para celebrar los 250 años de nuestra independencia, que es un motivo para dar a conocer nuestra ciudad fuera del Puente Zuazo. Y ojo, el próximo año celebramos los 300 años de La Carraca. Una cita con la historia que la ciudad se tiene que implicar forzosamente, tiempo hay para hacer una programación. Y también el aniversario de Camarón, una celebración que tiene que sentirse en todo el país. Esta es una inversión con retorno seguro Tiempo hay.

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