Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Mascarinazis

Un grupo de amigos tenía previsto sacar una chirigota a la calle con el nombre 'Asociación Gaditana del Rifle. Chivatos de balcón', en referencia a todos los que denunciaban a quienes, a su juicio, salían indebidamente durante el confinamiento domiciliario. Según una amiga las tres peores cosas que se pueden ser en esta vida son: miseria, pelota y chivato. Los que antes delataban desde los balcones ahora llaman la atención a quienes no llevan puesta la mascarilla o se la han colocado indebidamente. Y eso que hace unos meses nos dijeron que las mascarillas no servían para nada, demos por supuesto que lo dijeron porque no había mascarillas suficientes. Yo, sin ir más lejos, veo a todo el mundo con la mascarilla. Digo más, la mascarilla es un grave problema para los que, entre otras minusvalías, somos miopes. Con mascarilla se empañan las gafas y no vemos, sin gafas tampoco vemos y sin mascarilla nos riñen. Nuestros males no tienen remedio, contigo porque me matas y sin ti porque me muero. Por si fuera poco ahora a la gente le ha dado por poner mensajes en las mascarillas, lo que es un problema para los miopes. Media ciudad con mascarilla del Cádiz Club de Fútbol, que en 2020 además de la COVID nos ha traído un sinfín de cadistas surgidos de debajo de las piedras. La otra media lleva algún mensaje de imposible lectura para los miopes: banderas de España , de la República o de Andalucía, de algún club de fútbol que no es el Cádiz (a riesgo de ser tachado de traidor a la patria gaditana), del colegio en el que das clase sea público o concertado, de apoyo a cualquier causa desde la enseñanza pública, la sanidad universal, hermana yo sí te creo, Trump vete ya, four more years, kichiflojo y tantos otros. Antes la costumbre era poner el mensaje en las camisetas. Cuando llegaron los de Por Cádiz Sí Se Puede la mayoría llevaban camisetas con todo tipo de eslóganes y colores de mareas diversas, aquello sí era fácil porque los miopes nos enterábamos a la primera, no debíamos parar por la calle al personal para leer su mensaje. Cuando llegaron los de Adelante Cádiz bajó el tono simbólico, quizás porque eso del simbolismo es agotador, siempre defendiendo cualquier causa noble, sea contra el deshielo de Groenlandia, sean los gatitos del Campo del Sur, sea Juanma Lo Haría, sea No Tó Er Mundo Puede ser de Cai, sea el Eterno Capitán Veneno o, quién sabe si pronto, una puesta de sol en La Caleta. Siempre hay una causa que reivindicar. Espero que vuelvan las camisetas con mensaje para darme cuenta de lo que quieren. No hablo del triángulo colorao sobre el que hay que hacer una tesis doctoral. Espero que nos hagan la vida más fácil a las personas mayores, que en Cádiz somos mayoría.

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