Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Marco conceptual

El alcalde y su pléyade de asesores se podrán quejar pero a la postre ellos se lo han buscado

El célebre librito de George Lakoff No pienses en un elefante señala que cuando se establece un marco conceptual es difícil salirse de él. Eso de que los republicanos son como un padre y los demócratas como una madre. El marco conceptual de Cádiz es la extravagancia de su alcalde. En Madrid basta decir que eres de Cádiz para que todo el mundo te pregunte por el Kichi. Les debe gustar el mote porque refuerza ese otro marco conceptual de la ciudad: lo graciosos que somos. No es de extrañar que todas las televisiones y los medios de comunicación vengan a buscar la redundancia: las cosas tan extrañas que hacen los de Podemos. El alcalde ha disfrutado de esa relevancia pública durante año y medio . Era raro el día que no había en la plaza de San Juan de Dios una unidad móvil de alguna cadena de televisión nacional, de manera especial Cuatro y La Sexta. Al alcalde le encantaba salir en directo y tratar a los presentadores de tú, con el desparpajo que le caracteriza. Luego no tenía tiempo para otras cosas porque tenía que conciliar, incluso para atender a los medios locales con la excusa de que tenía una agenda muy apretada. Bastaba con que cualquier tertulia vociferante le pidiera intervenir para que estuviera siempre dispuesto. Eso ha creado el ambiente propicio para los líos, motivo por el cual el titular de ABC "Kichi promueve un taller de masturbación para mujeres" arrastró a todas las cadenas de televisión. Entre que el tema es muy divertido y que el alcalde se había convertido en un personaje nacional, el asunto daba mucho juego. Incidía en el marco conceptual de la extravagancia y la gracia, enfatizaba lo obvio. A nadie le interesó que en realidad no existía tal taller sino que había sido una parte de una jornada en un curso destinado a mujeres víctimas de violencia machista. El alcalde y su pléyade de asesores se podrán quejar pero a la postre ellos se lo han buscado. No hubiera sido noticia si en un curso similar impartido durante el periodo de Teófila Martinez se hubiera dicho lo mismo. No tenía el marco conceptual correspondiente así que no sería noticia. Hemos llegado a tal punto que cualquier cosa rara llevada a cabo por el Equipo de Gobierno sea la iluminación de Navidad, la estimulación del clítoris o la diosa alcanza el nivel de noticia. La palabra clítoris, como todas las esdrújulas, es muy sonora y caería muy bien en un cuplé de carnaval, aparte de que se trata de un lugar de la anatomía femenina susceptible de todo tipo de chanzas.

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