Puente de Ureña

Rafael / duarte

Maneras de estar solo

LLEVO una temporaíta como La Isla. Nublado. Viento desapacible. Boiras. Calimas. Ayuda mucho este panorama al panorama -todo lo que se ve- interior. Por ejemplo la muerte de Malole, el dolor de unos padres es el más terrible, los hijos están para sobrevivirnos, el amor a los hijos es total y sin condiciones y el dolor, por lo tanto, ídem. Y uno no sabe cómo estar al lado de sus padres, roídos por la tristeza, esa humedad interior que baja hasta el abdomen a matarte.

Ah. A lo mejor, porque el ánimo, el alma, el espíritu y la sensibilidad, son las patitas de esa esponja dolorosa, uno va tirando entre la literatura, la esposa, los nietos y algunos amigos.

Pero, cuando caen las piedras del alma, es más fácil ver la hosquedad de la vida. La gente, alguna gente, las inertes carencias oclusivas que tiene la ciudad.

Vas por la calle, pantalón largo y camisa, a andar, esa terapia hoy para todo, y, cuando no quieres arroz, el plato lleno, te vas haciendo a la idea. Idea de que te parará algún estúpido -la estupidez es detestada por muchos poseedores que no la detectan- y te hará peor el talud equilibrado de la tristeza.

No ayuda nada la prensa ni los telediarios. Ladrones, chorizos -presuntos-, tramas, eres, ertes, subvenciones, cuentas de cajas… El ataque constante a los cristianos, que mueren mártires como en la Roma o en el Medievo. Las mujeres asesinadas, la incomprensión, el llanto, el desencanto, la desidia, la niebla…

Vas por la calle, digo, bermudas, piratas, chanclas, móvil, gafas de sol, gorras raperas, macutillo cruzado en bandolera, barbitas, ojos lineales, gente que escruta a gente de arriba, abajo, midiéndose con ellas. Gente que lleva trescientos metros lineales de soga extensible atada a varios perros y que espera que se quite la de la movilidad reducida antes que ella. Gentualla en camiseta, en calzonas, en leggins, en short, en chándal, con menos elegancia que un pato en tierra…

¿Y los que te ven? Hacen como que no. Si los saludas, sí. Si no los saludas, suecos. Pasa igual con la cultura. Los que te siguen, la mayoría, te sigue en la Isla a ver si te equivocas, y entonces te han leído y te la forman. Que pones o dices y no es. Autómatas del derribo. Baroja distinguió certeramente la intelectualidad existente como recordaba Pepe Chamorro. ¿Vendría Baroja a La Isla? Lean cuando distingue entre los que aparentan que saben; los que triunfan sin saber, y los que viven gracias a que los demás no saben. ¿Un vacío relleno de erudición? ¿Una inerudición erudita?

La tristeza sabe a flor cortada, a tallo de sal, a nube y viento. La tristeza de todo lo que falta. Que hoy me ha atrapado.

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