José Mª Morillo / Correo@josemariamorillo.com / #GentedelPuerto /

Luis Peinado Cabrera

El Almacén de Suárez, abierto cada día hasta hace diez años, no tenía horario ni fecha en el calendario

HACE poco más de 10 años cerró el 'Almacén de Suárez', una típica tienda de montañés, en la confluencia de las calles Misericordia y Luna, cuando se jubiló el último de sus dependientes: Luis Peinado Cabrera, perteneciente a la familia de los Chaparro. Desde muy jóvenes entraron a trabajar en ese almacén de ultramarinos y coloniales, primero Alfonso Peinado Cabrera y, luego, Luis su hermano, ambos ejemplo de laboriosidad y honradez. Llevaron el establecimiento como si les perteneciera, dado el interés y el tiempo que le dedicaban. Abrían antes que nadie y cerraban igual de tarde, incluso domingos y festivos.

Alfonso, que había sido jugador del Victoria, ni lesionado y enfundado en escayola faltaba al trabajo, tal era la devoción por la tienda de ultramarinos: abría y cerraba a la hora que quería, pero siempre ampliando el horario de la jornada laboral. De hecho, cuando se casó Alfonso, ese día fue a trabajar. Y al siguiente, también. Lo extraordinario es que este hombre no tuviera en su poder la Medalla al Mérito del Trabajo, con algún tipo de distintivo.

Lo cierto es que esta tienda permanecía abierta, en pleno centro de El Puerto, casi tanto o más que la de 'los chinos' actuales, mucho antes que estos hicieran su aparición por la que antes se conocía como la Ciudad de los Cien Palacios. La verdad es que la propiedad les requería para que guardaran el horario de comercio, pero todos los requerimientos eran imposibles.

El almacén era propiedad de los Sucesores de Luis Suárez Cofiño (el fundador), los hermanos Suárez Ávila y los hermanos Moresco Suárez. En la actualidad es un bar, llamado La Trastienda de Concha, que aprovecha parte de las antiguas estanterías y anaqueles como mobiliario del establecimiento de hostelería.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios