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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

¿Un Jesús de corta y pega?

Los Evangelios se interpretan, pero no se manipulan y cortan según convenga

Hoy, día de la Virgen del Carmen, tan bellamente representada en altares y azulejos liberando a las ánimas del Purgatorio, es el apropiado para comentar lo que cuenta Antonio Elorza en su reciente artículo Una Iglesia en el pasado. Los participantes en un curso de verano dedicado al 68 hacían tertulia. Se les unieron los de otros cursos, entre ellos un obispo a quien le preguntaron si la Iglesia pensaba eliminar el infierno. Respondió que no, "pasando -escribe Elorza- a reproducir la visión del mundo propia de los Ejercicios espirituales de San Ignacio con diablos, ángeles, pecado e infierno". Alguien le replicó al obispo que "diablos y ángeles no son precisamente protagonistas en los Evangelios". Y Elorza debía estar de acuerdo con él porque concluía: "Fue una sorpresa comprobar la vigencia de la concepción tradicional del catolicismo".

No sé de dónde sacarían que diablos y ángeles no son protagonistas en los Evangelios. En ellos hay más de 160 advertencias sobre el infierno, de las que la mitad fueron pronunciadas por el propio Cristo con las expresiones "condenación del infierno", "tinieblas exteriores" o "fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles", en Mateo; "el infierno donde ni el gusano muere ni el fuego se apaga", en Marcos; "lugar de tormento", "apartaos de mí, malvados, allí habrá llanto y crujir de dientes" o la parábola de Lázaro y el hombre rico, en Lucas; "el que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero", en Juan.

En cuanto a los ángeles, aparecen en los Evangelios desde el principio -anuncios a Zacarías, a María, a José y a los pastores- hasta el final -anuncio de la resurrección- con múltiples alusiones de Jesús sobre ellos uniéndolos al castigo: "El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino a los obradores de iniquidad y los arrojarán en el horno de fuego".

¿De dónde han sacado estas criaturas que "diablos y ángeles no son precisamente protagonistas en los Evangelios" y que representan la vigencia de la concepción tradicional del catolicismo? Los Evangelios se interpretan para evitar la literalidad fundamentalista, pero no se manipulan y se cortan para dejar lo que convenga. El mismo Nazareno de las bienaventuranzas habló de demonios, ángeles e infierno y se enfrentó personalmente al diablo en el desierto. Un poquito de rigor.

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