Desde mi cierro

Pedro G. / Tuero

De La Isla a Santiago

Mire por donde, mi caminante lector, este año voy a comenzar el camino de Santiago por La Isla. Cuando hace unos días leyendo este querido Diario me topé con la noticia, se me cayó el mundo encima, por mi contumaz ignorancia, por mi ingenuo desconocimiento y mi incultura andariega. Sí me acordaba de la Vía Augusta, pues desde mi niñez mis mayores me señalaban antiguos restos que quedaban de ella por estos alrededores, y me decían que era una antigua calzada romana que partía desde Gades hasta Roma pasando por los Pirineos. Luego supe de la importancia de esta vía y lo que representó para el Imperio este magnífico y largo recorrido, y el mérito de una obra ingente construida pocos años antes de Cristo.

Por otro lado, más tarde estudié los distintos caminos que llevaban a Santiago, pues descubierto el sepulcro del apóstol en el siglo IX, luego, entre los años 1130 a 1180, se produjo un gran desarrollo comercial, surgiendo importantes centros mercantiles a lo largo del Camino de Santiago, que unía la ciudad de Jaca con Compostela. El desarrollo de esta ruta repercutió en todo el mundo hispano-cristiano. Luego, hubo un importantísimo influjo literario y lingüístico, ya que desde Provenza a Galicia llegaba una gran cantidad de términos franceses y toda una literatura que, a través de los trovadores provenzales, surgió una lírica muy interesante que daría lugar a esas famosas cantigas gallego-portuguesas. Otras rutas conforman hoy el variado y casi múltiple Camino de Santiago, senderos actuales que van desde el "Camino francés", la "Ruta Xacobea", el "Camino del Norte", el "Portugués", el "Inglés" hasta la llamada "Vía de la Plata" que, precisamente, coincidiría en parte con la antigua calzada romana y penetraría en Galicia por La Gudiña.

Y ahí está, mi sorprendido lector, la madre del cordero, pues lo que nuestro concejal de cultura isleño pretende, según esa noticia que tanto me sorprendió, es la señalización con azulejos en forma de concha estrellada, que es la marca de la red de caminos de esta peregrinación, para indicar al caminante por dónde va y cuánto le queda para llegar a Santiago. La calle Real -la pobre-, el Puente Zuazo y el Centro Comercial de Bahía Sur, formarán parte de esta casera ruta jacobea. Y además, yo le recomendaría al hipotético peregrino que para aliviar el camino cogiese el tranvía fantasma en la Ardila y atravesando la calle Real -la desconocida-, se apease en la Venta de Vargas y allí se saciara de tortillitas de camarones y cargara a tope sus alforjas, porque aún, desde aquí, le quedará un buen trecho para llegar hasta el santo sepulcro.

Y quién me iba a decir que por "mi cierro" también pasa el Camino de Santiago. Vivir para saber.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios