EL ALAMBIQUE

Luis Suárez / Ávila

Himno

LA GENTE está himnotizada. Quiero decir que no se habla de otra cosa que del himno. Cuando desde las altas instancias y los que viven de ellas -la SGAE, por ejemplo- se quiere narcotizar a la Nación y a la Patria para que no piensen en otra cosa que no sea el terrorismo, el canon digital, la subida de los precios y de las hipotecas, resulta que promueven un concurso para darle letra a la Marcha de Granaderos que Carlos III mandó que fuera la Marcha Real. Hay dos formas de llamarlo, el Himno Nacional, en tiempos de Franco, dictado que siguen los laicos de la política actual y, muy particularmente, los de la izquierda, a los que dicho sea de paso, ni les va ni les viene, porque pasan de himnos y de banderas, a menos que sean las anticonstitucionales o las de uniones de países descompuestos; o Marcha Real, los de toda la vida de Dios. Sea como fuere, el caso es que el Himno Nacional de España no tenía letra. Vamos, tenía, por lo menos, tres letras: una, aquella de "Chero, chero, tu padre es colillero, chero, chero, chín, tu padre es albañil..."; otra, la de Eduardo Marquina y, la tercera, la de José María Pemán. Cuando no se habla nada más que del robo del canon digital y cosas por el estilo, va la SGAE, beneficiaria del canon, y se mete a taparnos la boca con el ardor patriótico. Lo que digo, que nos quieren hipnotizar. Para que se hable de otra cosa. Y la gente, pues a hablar. Hasta Llamazares, al que el himno le importa un bledo, ha opinado. Y ha opinado en defensa de los derechos de autor. Los niños, los borrachos y los locos son los que dicen la verdad. Gaspar Llamazares, ni tiene edad para ser niño, ni está borracho y ha dicho que si el poeta José María Pemán levantara la cabeza denunciaría a Paulino Cubero "por plagio". Bonita forma de saludar el triunfo de un parado, porque Paulino Cubero es un parado, uno que se dice defensor de la clase obrera. Independientemente del valor literario de la letra, que no me voy a poner a discutir, el que un parado de larga duración tenga raptos de patriotismo en el día de hoy es como para hacerle un monumento. Sus fuentes de inspiración, ha declarado, están "en los españoles y en el amor que yo siento por mi Patria". Y es que se va a poner de moda ser patriota. Ya lo verán. Ha empezado Zarkozy, con la exaltación de "la grandeur de la France" y, en España, se nos van a comenzar a poner los vellos de punta al entonar, fervientes y emocionados, las paridas de un parado.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios