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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Franco y el aborto

No es lo mismo "hablar" de Franco que del aborto: lo primero es pasado y lo segundo, un drama de hoy

No me veréis hablando de Franco o del aborto, eso lo dejo para Casado y Sánchez. Yo quiero hablar de España" ha dicho Albert Rivera. Algunas precisiones. Haciendo excepción de los crímenes de guerra imputables por igual a ambos contendientes (se estima que en la zona republicana fueron asesinadas 60.000 personas y en la nacional entre 70 y 100.000), el franquismo fusiló en la posguerra a 50.000 personas. Y de eso hace 80 años. Franco firmó sus últimas condenas a muerte en septiembre de 1975. Y de eso hace 44 años. Luego cuando se utiliza la historia como arma política arrojadiza y a Franco como toro muerto al que resulta cómodo y propagandísticamente rentable lancear -como Rivera reprocha a Sánchez- se están manejando muertes irreparables acontecidas hace entre 80 y 44 años. Pero cuando se habla del aborto se hace de muertes -porque habrá que convenir que a los no nacidos se les mata- que tienen lugar hoy en un número pavoroso: más de 90.000 al año. Se matan más no nacidos en un año que fusilamientos hubo en uno u otro bando en los cuatro años de guerra y que en la larga posguerra española.

Por lo tanto, no es lo mismo "hablar" de Franco que del aborto, señor Rivera. Lo primero es pasado (salvo en lo que concierne a dar digna sepultura a los muertos) que compete a los historiadores y lo segundo un drama que sucede hoy. Porque aunque haya quien lo celebre como un derecho y una conquista, los partidarios del aborto libre sin causa terapéutica (entre las que no incluyo la eugenesia con siniestras referencias no solo pero sí sobre todo nazis) lo deberían considerar un mal debido a la falta de educación sexual y la irresponsabilidad culpable que ignora los modernos y seguros métodos anticonceptivos.

Rivera se alinea en este terreno con el PSOE actual e incluso le supera en la cuestión de los vientres de alquiler. Porque el liberalismo de Ciudadanos tiene más que ver con el ultraliberalismo económico y el hiperconsumismo sin valores que con el que tuvo en Cádiz su cuna y en Sagasta o Alcalá Zamora algunos de sus grandes nombres. En cuanto a lo dejarle lo del aborto al PP, Rivera miente: la mayoría de la derecha española es tan proabortista como el resto de la mayoría social. Por eso, cuando el PP hizo las cuentas electorales se produjo la defenestración/dimisión de Gallardón en septiembre de 2014. Y me adelanto a los expertos en simplificaciones y manipulaciones: Vox no es mi alternativa.

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