cine madariaga

Kiko / Cuadrado

España en diferido

HACE cuarenta y tantos años lo que veíamos en el Cine Madariaga, u otro cine cualquiera como informativo era el NO-DO un noticiero que se proyectaba obligatoriamente en todos los cines españoles antes de la película, entre 1942 y 1981. El régimen franquista se sirvió del NO-DO para presentar una visión peculiar de España y del resto del mundo. Evidentemente era en diferido, como no podía ser de otra forma.

Hoy la ciencia hace posible ver en riguroso directo lo que pasa en el momento exacto en Japón, Australia o en el Barrio Jarana a través de la televisión. Independientemente de que las cadenas más cercanas sean un chollo para algunos. Sin ir más lejos, Canal Sur, "la televisión de todos los andaluces", como se hartan de repetir una y otra vez por si algún día nos lo creemos, aún a sabiendas que todos somos conscientes de que es la televisión de ellos (de unos pocos), con pérdidas anuales millonarias, de pésimo contenido, ausente de estilo y de normas periodísticas y que sirve de tapadera para repartirse el caramelo entre productoras de amigotes y con decenas de enchufados cobrando un dineral. Siendo en este terreno de las que mejor paga a sus empleados. Luego les siguen las televisiones municipales de Sevilla, la de Jerez de la Frontera, etc. todas con el mismo fin e idénticos números en rojo.

Pero el colmo es Televisión Española, que registró el año pasado unas pérdidas de más de setecientos millones de euros y recibió unas subvenciones cercanas a los mil cuatrocientos millones. Un ente que al igual que Canal Sur soportamos todos los españolitos y que para mayor desgracia tiene una paupérrima programación, imposible de digerir, aparte de compensar con creces a los Bardem (madre e hijo), simpatiquísimos ambos, Almodóvar, la Maura y demás mediocridades del cine nacional, que a su vez se han encargado de devolver con creces esos públicos favores a sus benefactores.

Pero como todo está permitido, legalizado y bendecido por la clase política nacional y que eso no hay quien lo mueva, hay algo en lo que quiero pararme para que no crean que somos tontos del todo (un poquito sí, la verdad). Me refiero a ese programa mal titulado: "España Directo", un fraude en toda regla, que nos castiga con reportajes en diferido, poco trabajados, grabados días antes y con crónicas que cubren cerca de media hora dedicados a la cocina española, por ejemplo y aunque no dude del interés que para muchos tiene el programita en cuestión, también es justo decir que tiene de directo lo que yo tengo de fraile.

La presentadora se "traslada" a las ocho de la noche a un lugar de la geografía española, en donde se observa a todas luces que es mediodía, cuando la noche ya hizo tiempo que hizo su aparición y así como norma regular. No critico la utilidad y el servicio que pueda prestar el referido espacio, lo que critico es que no terminen de saber que no somos tan lelos. Que cambien de nombre al programa y le pongan: España en diferido, La Caña de España o lo que les den la gana. Todo menos España Directo, porque directo es ahora, en este momento, precisamente en el instante en que se está produciendo el suceso, la fiesta, o lo que sea, aunque gasten un poco más. Total dos o tres millones más de pérdidas…

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