Torre Alta

Tito / Valencia

Elegía por el PA

LA desaparición de un partido político siempre es una gran perdida y más aún si de una formación andalucista se trata. La cercana disolución del Partido Andalucista, que era una muerte anunciada por los bandazos que venía dando, no debe hacer olvidar la importancia que tuvo y no tuvo este partido nacionalista en nuestra comunidad y en su tiempo en la política nacional.

El nacimiento del, entonces, Partido Socialista Andaluz en la Transición Española significó para el pueblo andaluz un sentimiento de autoestima, un reconocimiento de la identidad andaluza que hizo vibrar a los andaluces defendiendo que lo suyo, lo nuestro, era tan importante como lo de los demás. La Transición política en Andalucía no se puede entender sin el PSA. Lo sabemos los que estuvimos en la vibrante manifestación aquel 4 de Diciembre en Cádiz pidiendo la autonomía. Este partido tuvo poder e incluso voz en la política nacional. Pero los graves errores de su dirección y que el PSOE andaluz asumió el andalucismo como suyo le hicieron perder el poder y con ello su identidad. La retirada de la "S" de sus siglas buscando el apoyo de un nacionalismo burgués, que nunca existió en nuestra comunidad, le ha estado asfixiando y si le sumamos la aparición de líderes mediocres le ha llevado a su disolución.

Y la transición no se puede entender en nuestra ciudad sin el PA. El nacionalismo andaluz ha estado presente en nuestra ciudad desde la llegada de la democracia y aún continúa instalado en el gobierno. La llegada de Antonio Moreno, el líder más carismático que ha tenido la democracia en nuestra ciudad, hizo de nuestra ciudad un feudo andalucista, aunque está por ver si se votaba andalucismo o Antonio Moreno, ya que la salida (todavía no explicada) de este de la Alcaldía significó la pérdida de apoyos, aunque no de poder, de este partido en nuestra ciudad. Hoy este partido, más local que andalucista, ha sido destruido desde dentro, con antiguos cargos que ya no militan como tampoco lo hace Antonio Moreno, que llegó a liderar el partido a nivel autonómico.

Pero esta Elegía, que creo que se merece el Partido Andalucista a nivel nacional, no se puede aplica a la política desarrollada por los andalucista en nuestra ciudad. Desgraciadamente, a pesar del gran apoyo que tuvo esta formación en La Isla, su disolución no deja un saldo positivo. Muy al contrario, con el PA la ciudad (sobre todo en su última etapa) ha perdido toda su identidad. Se trabajó para sustituir a las Fuerzas Armadas por turismo y no se supo que hacer con las instalaciones, hoy todavía convertidas en solares. Su herencia nos deja el paso de una ciudad envidiada por la Bahía a una que basa su economía en las prejubilaciones. Polígonos abandonados. No hay proyectos sobre los terrenos militares en desuso y ahora empezamos de nuevo a pedir más terrenos militares ( de verdad sabemos lo que queremos). Tenemos un gran pasivo, con el Ayuntamiento cerrado, la Casa Lazaga que se cae sin remedio, el Parque de la Historia convertido en una hucha sin fondo, un urbanismo que se ha cargado fachadas emblemáticas de la ciudad, archivos históricos de la ciudad que se han destruido o perdido. En definitiva una ciudad que bajo los gobiernos andalucistas ha perdido su subsistencia, su identidad, su cultura y gran parte de su legado histórico. Es decir, La Isla de hoy la han convertido los gobiernos andalucistas en una ciudad sin vida.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios