En el colegio de Salesianos por la mañana se llevaba a cabo el ensayo de la cuadrilla del Despojado mientras que por la avenida María Auxiliadora unos tipos iban con su tipo carnavalero camino del centro para participar en el Carnaval chiquito. Es la paradoja de esta ciudad, donde las dos celebraciones de distinta índole se dan la mano durante unos cuantos días en la Cuaresma y en este domingo. Ya se sabe que en Cádiz la Cuaresma es más bien de 35 días y no de 40 en un caso único mundial. Muchos de los que están en un lado también lo están en el otro. Pasan del disfraz a la chaqueta y la corbata o a la faja sin respiro. Es posible que algunos de los que ensayaron por la mañana con el paso después se fueran a disfrutar del Carnaval chiquito sin sufrir ningún problema de identidad. Lo de ayer fueron los últimos estertores del Carnaval. Hoy ya queda la vía libre camino del Domingo de Ramos.

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