Encuentros en la academia

Luis Muñoz Bellvís

Donación y trasplantes, un ejemplo a seguir

H ACE ahora 52 años, en 1963, un niño de 4 años, Bennie Solís, fallecía en la mesa de quirófano del hospital general de Denver (Estados Unidos) mientras un equipo, dirigido por el doctor Thomas Starlz intentaba salvar su vida mediante un trasplante de hígado. Fue el primer intento y el primer fracaso de muchos otros. Después de una lucha constante y de años de sacrificio el trasplante de órganos sólidos se ha consolidado como una técnica para salvar la vida de los pacientes con enfermedades terminales o devastadoras en múltiples órganos. El año pasado se realizaron en el mundo más de 118.000 trasplantes de órganos. En nuestro país el número de trasplantes de órganos sólidos (hígado, páncreas, corazón, pulmón, riñón e intestino) superó los 3.800 el pasado año. En España el desarrollo de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ha permitido que seamos considerados líderes en la organización del sistema de trasplantes, siendo modelo en todo el mundo y siendo exportado y copiado por numerosos países. Nuestro sistema nos ha permitido alcanzar una tasa de donantes muy superior a cualquier otro país, lo que permite realizar mayor número de trasplantes por millón de población que nuestros socios comunitarios o que los Estados Unidos.

Pero el pilar que sostiene este sistema esta basado en la generosidad de un pueblo. En 2014 hubo 1.682 donantes en España, es decir 1.682 familias que sufrieron la pérdida de un ser querido y asumieron la donación. Los órganos donados fueron a pacientes de cualquier comunidad autónoma o ciudad española, sin distinción alguna y perfectamente coordinados por la ONT. Quiero aprovechar la oportunidad que me brinda este espacio de la Academia para hacer hincapié en lo que es un modelo diario de generosidad del pueblo español. Cuando muchos nos quieren hacer desconfiar del otro y afirman que el único interés que nos mueve es el dinero o el poder, debemos poner de manifiesto que hay ejemplos diarios para creer en la bondad y en las virtudes del ser humano. El acto de la donación es un magnífico ejemplo, cuando unos hermanos, esposos, hijos y desgraciadamente, en ocasiones padres, entregan el cuerpo de su ser querido para que sus órganos permitan que una persona ajena, desconocida, siga viviendo, y lo hacen en uno de los momentos más difíciles de sus vidas, en el de la muerte de un ser querido.

A todos ellos, gracias por su generosidad, sin ellos, nada de esto sería posible.

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