El pinsapar

Doña Dolores

Vértigo debe darle del abismo que abriría al lanzar a los españoles a una crisis con el fin de establecer una República

No me creo que Raúl del Pozo haya hecho público el mensaje de Don Juan Carlos I con motivo de su 84 cumpleaños sin que, de alguna manera, el Rey lo haya autorizado. Del Pozo es viejo amigo del anterior monarca y no es la primera vez que hace público -en parte o totalmente- una conversación o un mensaje del padre de Felipe VI. Por eso hemos sabido fehacientemente, porque no dudo ni un momento que sea verdad lo manifestado por el viejo periodista y escritor, que Don Juan Carlos sólo espera que 'Doña Dolores' cierre la causa contra él para poder volver a España. 'Doña Dolores' es la ex ministra de Justicia del primer gobierno de Pedro Sánchez y hoy Fiscal General del Estado, pareja dizque del ex juez Garzón, expulsado de la carrera judicial por prevaricador, nombrada por Pedro Sánchez, el presidente que hizo pedagogía con unos periodistas acerca de la dependencia de la Fiscal General del Estado, por si quedaran dudas. Entonces Don Juan Carlos I ha señalado, el día en que cumplía su segundo cumpleaños alejado de España, en los Emiratos Árabes, que si depende de la Fiscal General, cuya dependencia de la Presidencia del Gobierno ha sido reconocida por el propio Pedro Sánchez, en dónde está el resorte que le quite el dogal que le han puesto unos y otros para mantenerlo lejos de su Patria y de su voluntad y deseo de vivir los últimos años de su vida en España. ¿Se trata de vincular el destino de la Monarquía española a estos avatares hábilmente controlados por 'Doña Dolores' y su jefe, con otra idea de la más importante institución española en la cabeza? Vértigo debe darle del abismo que abriría ante sus pies para lanzar a los españoles a una crisis tan profunda como el establecimiento de una República en España. La pregunta no podría hacerse sin una Monarquía menoscabada por escándalos manejados en la dirección del interés de la República a la que se aspira. En donde el Estado monárquico y constitucional actual diera paso a una Federación de Naciones, o no, con la consiguiente ruptura de la unidad territorial y el Estado unitario del articulado de la actual Constitución de 1978. Por supuesto no por el procedimiento constitucional vigente sino por este volcán en el que se convertiría nuestro país, casi sin vuelta atrás. ¿Juegan con fuego doña Dolores y el jefe del que depende? ¿Creen que el fin de un Estado unitario de siglos puede ejecutarse con el mismo mecanismo que fraguó su moción de censura y su juramento ante el Monarca de la Presidencia del Gobierno de España? Doña Dolores tiene la palabra.

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