Diputación en la cuerda floja

Irene García lo tendrá chungo para seguir. Los del comité de Pedro Sánchez nombrarán a los presidentes de Diputación

La buena gente ya no se acuerda, pero hubo un tiempo en que los partidos querían suprimir las diputaciones provinciales para ahorrar sueldos de la administración. Fue una insensatez de corto recorrido, fomentada por los partidos de la nueva política, que todavía no tenían diputados provinciales. A día de hoy, las diputaciones gozan de buena salud. Entre sus miembros y miembras está el alcalde de Cádiz, José María González, que cobra un sueldo allí en vez del Ayuntamiento. Esto lo cito como anécdota. Así como se supone que los ayuntamientos viven en la austeridad, en las diputaciones han creado un club del gourmet y no pasan penurias.

El sistema electoral de las diputaciones es indirecto. Con condiciones, por supuesto. Lo siento, pero no todo el mundo puede ser diputado provincial. Para ello hacen falta varios requisitos, empezando por ser concejal electo. El diputado provincial viene de una elección doble. Primero directamente por la ciudadanía y después digitalmente por sus partidos, en función del cupo que les corresponda. Un cupo que la ciudadanía normal no entiende, y que se reparte a través de los partidos judiciales.

Al final, en ese reparto de los partidos judiciales y los políticos, se forma una corporación, con unos diputados y diputadas. Actualmente, la gobierna el PSOE con la sanluqueña Irene García, si bien en los cuatros años previos la gobernó el PP con el que fuera alcalde isleño José Loaiza. En las próximas municipales no se sabe lo qué pasará en los partidos judiciales de la provincia. Hasta ahora, es favorito el PSOE, si bien el PP y Ciudadanos (si este partido no termina de hacerse la puñeta entre ellos) quizá pudieran formar una mayoría alternativa.

A las presidencias de las diputaciones no se presentan candidatos formales, a priori. Pero en Cádiz ya se sabe que Irene García lo tendrá chungo para seguir. Los del comité de Pedro Sánchez han aclarado que los presidentes de las diputaciones serán nombrados por ellos mismos, digital plus, entre el personal de su más estricta confianza. Irene García no está en ese cupo, pues ha pasado por ser la voz de Susana Díaz en la provincia de Cádiz. Su gestión es correcta, estaba en el lado bueno, pero ahora se ha encontrado en el lado oscuro, con unas listas que no gustaron en Madrid. Y diciendo que toma nota, ahí va eso.

Así las notas, mi favorito para presidente de la Diputación, si gana el PSOE, podría ser Fran González, que ahora está en el lado bueno. Pero todavía no ha ganado el PSOE. Ni se sabe lo que pasará en Cádiz.

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