En tránsito

'Damnatio memoriae'

En EEUU se están resucitando los tiempos de la 'damnatio memoriae' en que se querían destruir los vestigios del pasado

En los pedestales de ciertos monumentos romanos hay una parte desfigurada y arañada en la que han desaparecido todas las letras y las efigies, para que no se pueda ver el nombre ni el rostro de una persona que ha sido condenada a ser borrada de la historia. Esa práctica se llamaba damnatio memoriae. Si el Senado de Roma consideraba que un personaje público era indigno de ser recordado -por sus crímenes, por sus supuestas traiciones-, se borraba toda huella de su presencia pública. La práctica, por supuesto, ha continuado a lo largo de la historia, ya que en todos los regímenes ha habido figuras que han caído en desgracia y que han sido borradas de toda imagen pública. Stalin hacía eliminar de las fotos los rostros de los personajes que se habían convertido en sus enemigos y que habían sido condenados a la damnatio memoriae. Franco también la practicó con una saña especial: nombres e imágenes desaparecieron de los libros de texto, de los rótulos del callejero, incluso de los manuales de historia. Y en la China de Mao, los guardias rojos de la Revolución Cultural derribaron a mazazos las viejas estatuas de Confuncio, los sepulcros de los antiguos emperadores y todo lo que contuviera un rastro del pasado que se consideraba corrupto y opresivo y pecaminoso. En realidad, eso es algo que no debería extrañarnos: toda ideología totalitaria se dedica a reescribir la historia y a destruir todos los vestigios del pasado que no se consideren "aceptables".

En cierta forma, en Estados Unidos se están resucitando los tiempos de la damnatio memoriae, y peor aún, los tiempos de la Revolución Cultural china en que se querían destruir todos los vestigios del pasado. Comprendo que se quieran derrocar estatuas de generales sudistas o de personas que aprobaron o defendieron la esclavitud, pero ahora mismo cualquier acusación de "racismo" retrospectivo -por infundada que esté- sirve para aplicar la damnatio memoria" a personas que hicieron posible el mundo tal como ahora lo conocemos. ¿Podríamos entender la historia de este planeta sin la figura de Colón? ¿Tiene sentido pensar en California, cuyo mismo nombre proviene de un libro de caballerías, si no fuera por Fray Junípero Serra? Si aplicamos la damnatio memoriae a esos personajes, ¿qué sentido tiene el mundo? ¿Y qué sentido tenemos nosotros mismos?

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