El Palillero

José Joaquín / león

Cuidado con las 'vendettas'

HAY inquietud, pero no sólo en el PSOE, también en Podemos. Tienen el temor de pasar de los Ayuntamientos del Cambio a ser las monedas del cambio. Todo por culpa de Pablo Iglesias, que se cree con derecho a decidir todo, incluso lo de los demás, y ha amenazado a los barones del PSOE con romper los pactos autonómicos en Castilla La Mancha, Aragón, Baleares, Extremadura y allá donde a él se le ocurra, si los socialistas permiten que Rajoy sea presidente del Gobierno. Tiene sentido, porque Iglesias está deseando las terceras elecciones para convertirse en la alternativa de la izquierda. Y ha visto que le puede salir el tiro por la culata.

Cuidado con las vendettas, Pablito, que esto no es Sicilia, a pesar de que hay mafiosos. Aquí esas pistolas las carga el diablo. Los representantes de los Ayuntamientos del Cambio (entre ellos David Navarro por Cádiz) acudieron al Congreso de los Diputados para hacerse una foto, y de paso alertaron que no quieren ser "las monedas de cambio", si hay rupturas de pactos. Pues que se lo digan a su jefe, que es el que ha amenazado con reventar el negocio.

Estaba despistado y olvidaría que ayuntamientos ilustres, como Madrid, Barcelona, Zaragoza, La Coruña o Cádiz, están gobernados por alcaldes afines a Podemos gracias al apoyo del PSOE. Favores de ida y vuelta. En Cádiz por mí, y en Sevilla por ti. Así que las puñeterías también pueden ser de ida y vuelta. Por el mismo camino, contentos y divertidos, los dos se han ido.

Pero ya escribí el domingo pasado que no pasarán. Ni pasará, porque al PSOE y a Podemos no les interesa cambiar las monedas; y además que se tienen agarrados unos a otros. El origen del mal está en que Pablo Iglesias necesita distraer, porque sabe perfectamente que se le acabará la excusa de la unidad interna, si no se convocan las terceras elecciones en diciembre. Y que el próximo partido con un broncazo de categoría y navajitas plateás va a ser Podemos.

En Andalucía, por ejemplo, hay tres grupos de oposición a Teresa Rodríguez. Incluso Diego Cañamero, el del SOC, al que tanto defendió ella, se declara a disgusto. Y su portavoz adjunta, Esperanza Gómez, apoya otra candidatura. Las tres tienen matices diferentes, pero coinciden en lo esencial: en que Teresa Rodríguez no vale para liderar nada. Con lo cual se ha comprobado que en Podemos también hay algunas personas sensatas. A la vista de las mareas que se le vienen encima, el padrino está arriesgando, en plan siciliano profundo, pum, pum. Pero ya se le conocen muchos de sus trucos.

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