Colleras

El riesgo de la política se acrecienta con la moda de la nueva izquierda de sus dirigentes actúen en collera

El sábado pasado escribí que en la polémica del chalé serrano, adquirido por los máximos dirigentes de Podemos, Pablo Iglesias, secretario general e Irene Montero, portavoz en el Congreso, para mí el ganador había sido el alcalde de Cádiz y no solo por razones de paisanaje, sino porque, siendo alcalde había actuado como tal y en interés de sus vecinos. Trascendió la polémica por la carta del alcalde, que se publicó en este Diario de Cádiz y que despertó la reacción exagerada de esos máximos dirigentes, que convocaron un referéndum entre los inscritos en Unidos Podemos, para que con su voto decidieran si la compra era justa y conveniente, con el añadido de que si la mayoría de los inscritos no la consideraba así, dimitirían de sus cargos.

Celebrada la consulta, con la original particularidad de que el votante, después de votar, podía cambiar el sentido de su voto (lo que en teoría permitía conocer en todo momento como iba la votación y actuar en consecuencia) resultó que del total del censo de 487.772 inscritos, participaron 188.176 (38,75 %) y de ellos 128.300 aprobaron la actuación de sus dirigentes, mientras que 31.580 no la aprobaron, a los que hay que sumar un 0,35 % de votos en blanco que no se pueden computar como positivos. De aquí sacan la conclusión de que tuvieron un respaldo del 68 %, que se reduce al 26,3% respecto al total de los inscritos

Nada tiene de particular que el alcalde de Cádiz y la diputada en el Parlamento de Andalucía (y antes en el Parlamento Europeo) Teresa Rodríguez, disientan porque no son de Podemos, sino del Partido Izquierda Anticapitalista, fundado como "Espacio alternativo" en 1995 y que integra en Podemos en 2015. Y vuelve la polémica, porque la diputada andaluza, empeñada en logar la máxima autonomía política de Izquierda Anticapitalista, respecto a Unidos Podemos, ha acusado a Pablo Echenique de difundir lo que ella considera un documento inventado en el que se detalla un plan para romper con Podemos a nivel estatal. No dudo de su palabra, pero por lo pronto, ella sola ha pactado con IU, para concurrir juntos a las próximas elecciones andaluzas.

La política es una actividad de alto riesgo. Que para mí se acrecienta con la moda impuesta por los nuevos partidos de izquierda de que sus dirigentes actúen en collera. No es una falta de respeto llamarles así, porque hoy el diccionario reconoce que, además del primitivo sentido de pareja de animales, también son collera la pareja de personas que participan juntos en una actividad. En la dificultad de conocer, por su variedad, el vínculo que une a estas parejas, la palabra collera parece apropiada.

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