Cateto a babor

pepe Monforte

Colaborador, poquito

Cuando Dios Todopoderoso eligió, a dedo, como se hace todo en España, mis genes, dotome de habilidad para decir pamplinas pero no se mostró tan generoso (los famosos designios de Nuestro Señor) en lo de las habilidades manuales, es decir, que soy torpecito.

El otro día, en Puerto Real, catedral europea de las almejas a la marinera (no digo mundial para que no me tachen de exagerao) fui a pagar un recibo que se me cumplía el mismo día. En las oficinas de las cosas del Agua me dijeron que la única forma de pagarlo era dirigirme a la entidad "colaboradora" que no es otra que Caixa Bank. Con más presteza que Rajoy cuando lo sacan en televisión haciendo footing me acerqué hasta la oficina rotulada con el número 3833, en la calle de La Plaza. Había cola. Ya me apercibí de que había un letrerito que advertía de que a los pagadores chungos (los que no tienen cuenta en Caixa Bank) sólo se les permitía pagar sus recibos en dinero los martes y los jueves de ocho y media a diez y media. Pero como era el último día me dije para mí que estos señores, que son "empresa colaboradora" como me dijeron en las cosas del Agua, serían comprensivos conmigo.

Pasada la cola me acerqué al señor que me atendió. Tenía dos sillas delante para los clientes, pero no me debió ver cara de tener cuenta en Caixa Bank porque no me invitó a sentarme (yo tampoco me atreví porque como están los bancos ahora me dije no vaya a ser que sentarme tenga comisión de 3 euros). Así que de pie, como cuando uno de chico se ponía delante del maestro, le relaté mi problema. Mire usted que me cumple el recibo de lo de las cosas del Agua. Él me dijo que había llegado fuera de hora…como si yo fuera un ciclista de la Vuelta a España. Pero mire usted… dije yo… el plazo. Pero él me dijo que nati… que él sólo era entidad colaboradora. Pero el hombre que no me invitó a sentarme sí me invitó a que me atendiera el cajero automático… que es más colaborador. Ya me advirtió que su cajero, debe ser que sólo habla catalán, es torpecito para leer los códigos de barras y que, si el cajero no lo leía (no habría estudiado la secundaria, digo yo), tendría que meter los números a mano…Una tontería, sino fuera porque era una lista de ¡52 números! y escritos al tamaño de una pata de camarón de los de las tortillitas.

El cajero me preguntó por qué idioma hablaba, me dio los buenos días…vamos casi más educado que el humano, pero llegó el momento que yo temía. Me dijo que el código no lo podía leer. A cambio me presentó una lista en la que me preguntaba si lo que yo traía era de una entidad "emisora", "operadora" o un yoquejecuanto… yo ya estaba en modo cercano al "me estás tocando los órganos colaboradores". Una vez que averigüé que yo era "entidad emisora" me puso un casillero precioso para que yo me pusiera a meter uno a uno los 52 números tamaño patita de camarón. Me equivoqué siete veces, me entraron sudores, me acordé de lo que le hemos pagado entre todos a Caixabank y visto que era imposible que el cajero que no sabía leer y yo nos entendiéramos me fui de nuevo a la mesa del señor que no me invitaba a sentarme. Otra cola… otra media hora. El señor me dice que él no puede hacer nada… que traducido resulta…, que me den… y al ver que yo ya estaba poniendo cara "poco colaboradora" me paso a otro señor, que tampoco me invitó a sentarme, me echó una bronca por ir el último día a pagar y como diciéndome qué torpe eres pishita, metió los números en el cajero que no sabía leer códigos de barra.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios