La azotea

willy / doña

Cinturón explosivo

EN el último suspiro y de pena máxima. Hay que ver cuánto se hizo de rogar Artur Mas para activar el cinturón explosivo que llevaba adosado a su cuerpo desde la celebración de las elecciones autonómicas de Cataluña. Los números arrojados por las urnas le convirtieron en un cadáver político, pero le costó una barbaridad entenderlo. En breve podría llegarle a Rajoy la hora de verse forzado a imitarle. ¿Sería capaz el líder del PP de inmolarse, si fuera menester, para que España tuviese un Gobierno estable y sólido? La decisión de Mas quizá haga recapacitar al PSOE sobre la conveniencia de aventuras tenebrosas. Podría conformarse con cortar la cabeza a Rajoy y aceptar a un Puigdemont del PP -la animadversión de los socialistas hacia Soraya es muy inferior a su inquina a Mariano-, alejando así a España del club de las democracias aún algo inmaduras que fueron herederas de dictaduras finiquitadas durante la segunda mitad del siglo XX.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios