El Palillero

Carga y cargos de las cofradías

La carga está en el punto de mira. Es un asunto que merece un análisis riguroso. Comparar a Cádiz con Sevilla es absurdo

Ha sido una Semana Santa gaditana de luces y sombras. Así lo ha reconocido el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, Juan Carlos Jurado. Las luces del regreso a la normalidad tienen importancia, aportan un estímulo para años venideros. Las sombras hacen daño a una Semana Santa que es de primer nivel en lo histórico y lo artístico; pero no tanto en otras cuestiones, que al final han dado la cara y la cruz. Se ha puesto énfasis en lo que sucedió el Sábado Santo con el paso de la Soledad. Por cierto que cumplieron la estación de penitencia a la Catedral, que es para lo que las cofradías salen en Semana Santa. Por la carrera oficial se pasa. Aunque en este caso no la recorrieron completa.

El incidente ha servido para cuestionar a los cargadores. La carga está en el punto de mira. Es un asunto que merece un análisis riguroso. Se tiende a comparar a Cádiz con Sevilla, lo que resulta absurdo. No es comparable, ni por el arraigo de las cofradías, ni por la relevancia y población de las ciudades. El problema de la carga en Cádiz no sé si es de cantidad (faltan más cargadores) o de calidad (faltan mejores cargadores). La forma de carga gaditana necesita más personas si se compara con los costaleros. Un palio de Sevilla puede salir con 30 costaleros, aunque la Macarena lleva 42. Pero más personas que en Cádiz hacen falta en Málaga, donde la Esperanza es portada por 274 hombres de trono.

Al tratar este delicado asunto, creo que la comparación de Cádiz se debe establecer con Jerez. Allí salen pasos al estilo antiguo de carga con horquilla, como el Nazareno o el Cristo de la Expiración, pero también hay pasos con costaleros a la sevillana y otros con costaleros a la jerezana (con molía). Tres estilos que conviven, con sus partidarios. En Cádiz también se ha mirado a Granada, donde van con doble travesaño vertical (es decir, puestos como en Cádiz, pero cargando en los dos hombros), con lo que se alivia el peso. Gran parte del problema se debe a que los pasos antiguos de Cádiz eran más pequeños. Desde hace 40 años, los pasos nuevos tienen unas dimensiones a la sevillana, que son para costaleros.

Además de la carga, está el problema de los cargos. Se vio el Lunes Santo con los incidentes de la Catedral. Puede que la acogida de los canónigos no fuera la ideal, pero ese tipo de situaciones no suceden en otras ciudades. Las cofradías gaditanas deben buscar más hermanos, abrirse a la sociedad y tener ideas claras. Necesitan más devoción y vida propia todo el año, sin que sean siempre las mismas personas en distintos lugares.

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