Cateto a babor

Camposoto

Es una playa que mantiene su puntito salvaje, de no estar muy urbanizada, pero ahora cuenta con bastantes servicios

No siempre los políticos lo hacen mal. Somos muy proclives a darles palos y creo que también es necesario resaltar las cosas que se hacen bien. Me refiero, en este caso, a la playa de Camposoto de San Fernando que bajo mi personal punto de vista se ha convertido en una de las más agradables de la provincia.

Es una playa que mantiene su puntito salvaje, de no estar demasiado urbanizada, pero ahora cuenta con bastantes servicios realizados con muy buen gusto y conservando ese toque natural que tiene la zona.

La verdad es que esta playa ha tenido una mejora impresionante en los últimos años. Recuerdo que aquello tenía fama de hasta peligroso y se hablaba de Camposoto con cierto tono despectivo. Lo cierto es que pasear por ella y llegar hasta el bunker desde donde se ve de cerca el Castillo de Sancti Petri es una excursión de esas que piden coronarse con un buen bocadillo de tortillta de esos jugositos que parecen diseñados para comerse mirando el agua. Para los que seáis flojitos, confieso que el paseo es largo, pero vale la pena, sobre todo si vas metiendo los pies en el agua.

Los equipamientos, con esos colores celestones, y las torres de los socorristas, también muy vistosas, llaman la atención pero no molestan a la vista. La playa gana con ellas y, otro punto interesante, que hace más fácil acudir, es que hay bastante aparcamiento y sin tener que pagar, algo que también lo hace atractivo para el playista. Los chiringuitos están también bastante bien integrados en el paisaje y parece que hasta las gaviotas, que se pasean por la arena casi saludando a los bañistas, contribuyen a mejorar la cosa.

He ido varias veces este verano, sin que me falten mi sombrilla y mis sillas para interpretar al perfecto hombre playa (versión cateto) y nunca se tiene la sensación, por la amplitud de la playa, de estar "apecuñao", sensación que sí se tiene en otras playas de la provincia.

La separación entre la zona donde se deja el coche y la playa, con ese aire rústico, también es agradable y me parece acertado lo de proteger la zona de dunas con unas vallas transparentes y bien integradas. Por si fuera poco, la playa está hasta limpia.

Muestro, por tanto, mis felicitaciones el equipo de la alcaldesa Patricia Cavada por el trabajo realizado en esta playa que ha ganado con los trabajos que se han realizado en ella. Al igual que hay que criticar las cosas cuando se hacen mal, creo que los ciudadanos también tenemos que practicar el verbo "felicitar" cuando creemos que es oportuno. Así hasta parecemos objetivos.

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