Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Cambio de hora

Un pequeño trozo de la historia gaditana está unido a los husos horarios que están consolidados

Hay noticias que interesan a todo el mundo porque afectan a la vida cotidiana de la gente. Podemos empeñarnos hasta la saciedad en ofrecer información política que la mayoría de los ciudadanos seguirá al margen, pendientes de lo suyo,observarán la política como una vaca mirando un tren por mucho en que nos empeñemos en otra cosa, por más que se empeñen los periódicos , las tertulias o La Sexta.La mayoría de los ciudadanos viven ajenos al acontecer político, les resulta indiferente las discusiones sobre si habrá o no presupuesto o sobre si Casado es más de derechas que Rivera. En cambio sí saben todos que la Comisión Europea va a promover la desaparición del cambio horario que se hace cada año en otoño y primavera con el infausto motivo de ahorrar energía. Una inmensa mayoría prefiere el horario fijo aunque no está claro si el de invierno o el de verano. Conviene recordar que el horario está vinculado a una convención que estableció en Greenwich el meridiano 0, el punto sobre el que gira el horario en todo el mundo. Las naciones, con mayor o menor entusiasmo, terminaron por aceptar los criterios para establecer el cálculo de la longitud y así se ha acordado en diferentes convenciones internacionales. Lo que poca gente sabe es que el establecimiento del meridiano de Greenwich y las consecuencias correspondientes se hizo en 1884 y desde entonces el horario es GMT (Greenwich Meridian Time). Pero entre 1753 y 1850 los países y los navegantes del mundo se regían por el meridiano de Cádiz, señalado a partir la Torre del Castillo de la Villa, en el Barrio del Pópulo, que servía de referencia a las cartas náuticas y el posicionamiento en todo el mundo. La presencia en Cádiz del Observatorio Astronómico y la Academia de Guardiamarinas fue la base para fijar esta línea convencional en las cartas náuticas que dada la potencia naval española se llegó a generalizar. También conviene recordar que fueron Antonio de Ulloa y Jorge Juan quienes fueron desde Cádiz con Luis Godin (qué gran apellido) a medir el arco del meridiano en la ciudad de Quito, donde un monumento conmemora aquel gran momento para la ciencia española y recuerdo para la historia de la ciudad. Así que de alguna manera un pequeño trozo de la historia gaditana está unido a los husos horarios consolidados, cuyo establecimiento en la Unión Europea se pretende alterar. Con la hora antigua o con la hora nueva lo que no cambiará es la molesta costumbre gaditana de la impuntualidad. Un eterno gaditano.

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