Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Callejero

Dice mucho de esta ciudad donde un comparsista merece más reconocimiento que un padre de la Constitución

Los pequeños cantores del viena cantaban aquello de "van a cambiarle el nombre, a las calles de Cádiz, y a nuestro ayuntamiento ciertas ideas queremos darle". El Equipo de Gobierno se deja llevar por lo que piensa es el sentir popular a la hora de rotular calles y dar distinciones. Quitó Ramón de Carranza para poner 4 de diciembre, pasodoble de Raza mora incluido. En lugar de Cruz Verde, plaza Antonio Martín. Supongo que de un momento a otro caerá una calle para Manolo Santander. A Juan Carlos Aragón le han hecho cientos de homenajes, y los que quedan, para recordar su originalidad y su arte a la hora de componer comparsas y chirigotas. El Cádiz recuerda, con justicia, a Mágico, Pepe Mejías y Paco Baena (por cierto ¿para cuándo un homenaje a unos de los jugadores más comprometidos e inteligentes: Joaquín Sierra "Quino"?). En varias calles hay menciones a cofrades o cofradías. El Colegio Andalucía le ha cambiado el nombre al centro y le ha puesto Profesor Juan Carlos Aragón, como si alguna vez el célebre autor hubiera hecho algo especial por la enseñanza, en un claro oportunismo de ese claustro de profesores que en vez de rendirle homenaje a escritores o artistas le pone su nombre a alguien que daba clase como forma de ganarse la vida, no por vocación. No se le recuerda un pasodoble a la enseñanza pública ni a la figura del docente. Cientos de profesores se dejan la vida en las aulas de Cádiz, en centros públicos y concertados, para convertir a los niños en ciudadanos , soportando los caprichos de los padres y de la administración . Muchos de esos profesores hubieran merecido que su nombre apareciese en un colegio antes que el famoso y tristemente fallecido autor de carnaval. Digo más: dos meses antes del triste fallecimiento de Juan Carlos Aragón, murió José Pedro Pérez Llorca. Todavía la ciudad no ha tenido a bien dedicarle una calle, una plaza, ponerle su nombre aun espacio público o a un centro educativo. Desde Segismundo Moret la ciudad no había dado un político con tan altas responsabilidades en España. Todos aquellos a los que se les ha concedido el honor tienen suficientes merecimientos , aunque llama la atención que una persona con la trayectoria humana, política y profesional de Pérez Llorca no haya recibido homenaje alguno. Dice mucho del nivel de esta ciudad donde un comparsista merece más reconocimiento que un padre de la Constitución. Definitivamente Cádiz ha dejado de ser la ciudad culta y cosmopolita para convertirse en populachera .

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