El Palillero

La Caleta sin bandera azul

La bandera de la Caleta se ha perdido y nadie sabe cómo ha sido. La bandera se perdió como el barco del arroz

La Caleta ha perdido su bandera azul para la temporada de verano 2022. En otras circunstancias (con un alcalde o alcaldesa que no presumiera de caletero) hubiera sido un bastinazo. Se hablaría del ecologismo, el Medio Ambiente y el ambiente completo que se respira en tan pintoresca y famosa playa. Se hablaría del daño atroz para la imagen turística de la marca Cádiz. Se hablaría de que la derecha tiene la culpa, porque el capitalismo no se preocupa por la pureza ecológica y el cambio climático. Pero de nada de eso se habla, ni se hablará. La bandera se ha perdido y nadie sabe cómo ha sido. La bandera se perdió como el barco del arroz. Lo único bueno de esta pérdida es que la bandera se puede recuperar para el año que viene. ¿Con otro alcalde para izarla? Ya se verá.

Para que la bandera azul vuelva a la Caleta lo primero es enterarse de por qué se ha perdido. Dicen que ha sido por tres análisis sobre la calidad del agua, y que los resultados pasaron de excelentes a buenos. Tan buenos no serán cuando se ha perdido la bandera, o será que es necesaria la virtud de la excelencia. En la Caleta, en algunos momentos de perdición (antes de Kichi, no se lo atribuyo), se han visto residuos sólidos flotantes. Se daba por supuesto que la situación había mejorado. Y la bandera azul servía para tranquilizar los ánimos y aportar confianza en la sostenibilidad de sus aguas.

Influyen variados factores en la limpieza de las playas, y también otras cuestiones en la concesión de las banderas azules. Es importante que no sufra vertidos, y que esté a salvo de las aguas fecales. Pero en la concesión de las banderas azules valoran otras cuestiones, como la limpieza de la arena y los servicios que prestan. Ahí se incluyen las duchas y lavapiés, los urinarios abiertos al público y otras comodidades. Es decir, una playa salvaje, por muy preciosa que sea, y muchas mareas que sacudan sus orillas, nunca recibirá la bandera azul. No valoran si el bañista es textil o nudista. Ese premio no se otorga para amantes de la naturaleza salvaje, sino para la comodidad. También se debe recordar este detalle a los partidarios de que los perros recorran las playas humanas en verano, en vez de limitarse a las caninas. Como ocurre en Camposoto, se puede recibir la bandera azul, pero con la playa canina delimitada y bien diferenciada de las otras zonas con servicios.

La pérdida de la bandera azul en la Caleta es negativa para su imagen idílica. Sin caer en exageraciones, debe servir de aviso a navegantes. Ni plataformas eólicas marinas, ni aguas en tan "buen estado" que se pierde la bandera.

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