Calentar esto

Los próximos cuatro años pueden parecer el fin del mundo cuando son para mejorar la vida de los ciudadanos

Las ideas antiguas se imponen. Entre ellas la de "calentar esto". No pueden permitirse unos y otros la posibilidad de que todo "se enfríe". Hablo de elecciones, naturalmente. Porque si se enfría aumenta la abstención, la gente no va a las urnas. Y se produce el fracaso de la democracia, que es votar, llenar las urnas de papeletas. Y elegir al representante con el mayor número de votos posible. Lo contrario es como dar la espalda, mostrar un desapego preocupante a la regla principal, que es la de participación. En verdad, la muerte de Rubalcaba ha parado un poco el calentamiento, se trataba de darle un entierro como se merecía, es verdad que somos únicos para enterrar a alguien, dicen los que no han visto un entierro en el París republicano, la conducción al Panteón de la República de un héroe de la nación. Sí, quería hablarte de la consigna calentar esto. Todo proceso electoral en España tiene ese temblor, es obligatorio. Hay que ir a votar sí o sí, porque las abstenciones perjudican a unos o a otros, el resultado final se ve muy afectado según qué y cómo. Los próximos cuatro años pueden parecer el fin del mundo cuando en realidad son lo que son, cuatro años para mejorar la vida de los ciudadanos, enderezar entuertos, procurar la felicidad que pedían los constituyentes gaditanos de 1812.

¿Cómo van a calentar esto en el tiempo que resta, que es tan poco? ¿Cómo van a conseguir que votemos a ésta o a aquélla candidatura? Oigo a algunos hablar del espantajo del miedo, el miedo a la derecha (que se va a aliar, por supuesto, con la extrema derecha); el miedo a la izquierda (que se va a aliar, por descontado, con la extrema izquierda, y si fuera necesario con los enemigos de España). En la simplificación a la que convierten una elección municipal o autonómica, se da este hecho, esta consideración del electorado como idiotas, ciudadanos medrosos, ateridos. Cuando ni hay fin del mundo ni casi ninguna de las cosas tremendas con las que nos quieren inducir y condicionar la opinión que es todo voto, van a darse.

Algo harán para calentar esto, estoy seguro. Es la pasión de la política, que no se para delante de casi nada. Irrumpe desbocada, utiliza el todo vale para que nada se enfríe y no pueda lograrse el sueño de la representación, el poder de las instituciones. Los próximos cuatro años es todo un programa político que llenan de palabras y de sueños cuando no de mentiras el discurso cotidiano pre electoral. Casi todo valdrá, ya decía, para calentar esto. Algún día llegará que.

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