Cádiz desde lo alto

Hacer turismo muy de cercanía parece una buena alternativa. Este verano hay que sentirse guiri en el mismo Cádiz

Esta mañana he tenido la oportunidad de subir a la torre Tavira y contemplar desde allí Cádiz. Recomiendo, cuando vuelva a abrir ese espectacular espacio puesto en marcha por la empresaria Belén Pérez Dorao, subir hasta arriba para ver la ciudad desde su punto más alto.

Jamás pensé que el Cádiz de las azoteas fuera tan bonito y lo que más me llamó la atención es la limpieza de las cubiertas de la ciudad. La gran mayoría de ellas estaban pintadas y muy cuidadas.

La imagen desde la Torre Tavira, el punto más alto del casco antiguo, es imprescindible para los gaditanos porque te da una visión muy diferente de la trilmilenaria. Es una vesión que inspira tranquilidad, es como un tratamiento antiestrés pero "encalao".

Es un Cádiz de blanco, toda una novedad para los que estamos acostumbrados a verlo en colores, desde abajo. Qué verdad es que a pesar de que uno lleve viviendo en su ciudad más de medio siglo, todavía no conoce muchas cosas de ella. Todo esto del coronavirus nos puede venir muy bien para eso, para conocernos, para enterarnos de cosas de aquí de las que no teniamos ni idea. Sería bueno, e incluso serviría de apoyo para ellos, visitar los museos y esas instalaciones que siempre creemos que son para turistas y nunca se nos ha ocurrido ver.

Algunas son una auténtica sorpresa y te permiten visiones inéditas de algo que creías conocer hasta el último detalle. En una ciudad a la que siempre se le echa en cara lo poco que se cuida, en la que se habla de la dejadez de sus cuidadanos para con lo suyo, llama la atención que cuando se le ve desde lo alto, esto no sea así. Desde arriba, a vista de azotea, Cádiz roza el sobresaliente con Catedral de fondo.

Hacer turismo muy de cercanía, como microturismo, podría ser una alternativa buena para este verano. Ir a ver los pinares que hay entre el Río San Pedro y El Puerto, hacerse a pie el maravilloso paseo desde la playa de Camposoto hasta Sancti Petri, ver Cádiz desde lo alto en la torre Tavira, visitar unas salinas, disfrutar de la playa de La Muralla de El Puerto, de un paseo en barco hasta Rota, ver el museo de los relojes de Jerez, el mercado de abastos de Algeciras, el cementerio situado en lo alto de Olvera o comerse un bocadillo de lomo en manteca en la Venta Pinto. Este verano hay que sentirse guiri en el mismo Cádiz... 2020 es un año de nuevas experiencias. A ello.

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