EL MICROSCOPIOEL CATALEJO

Barbacoas decrecientesLa crisis y el turismo

DE aquellos tiempos en que desde lo más alto se impulsó la consecución de un récord en el número de barbacoas en una playa, hasta estos más sensatos en que se está poniendo un límite cada vez mayor, las barbacoas del Carranza viven una lenta decadencia. La ciudad debería alegrarse no tanto por su desaparición como por la inserción de lo que una vez se llamó 'la gran fiesta del verano' en los límites de lo civilizado. Sigue produciendo sonrojo que el Ayuntamiento tenga que gastar dinero en concienciar a los ciudadanos en que no se deben bajar muebles ni enseres a la arena o en que se utilicen las papeleras. Sigue dando vergüenza que se utilice la playa como el jardín particular que uno puede tener en el estado de limpieza que quiera.

EL sector hostelero de la provincia va afortunadamente bien también este verano, a despecho de las alarmas de crisis que nos llegaban de todos lados. Si la ocupación de plazas hoteleras es un indicador, la hostelería gaditana se va a escapar este año de esa supuesta mala situación económica. El mes de julio se ha acercado al lleno y es muy probable que la primera quincena de agosto se repitan los buenos resultados pese a que las previsiones son un poco peores. El país no está tan mal como parecía, y la gente cada vez perdona menos el viaje por vacaciones. Es buena noticia para una provincia castigada por tantas crisis que el turismo, cada vez más importante en Cádiz, no parezca afectado en gran manera.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios