La hache intercalada

PILAR / PAZ / PASAMAR

Banderines azules

DESDE Jonás , el libro de Pinocho de Carlo Lorenzini o Moby Dick de Melville, entre otros, las ballenas han ocupado un lugar preferente en nuestras actividades infantiles y nuestras lecturas. Por otra parte, al escoger un lugar de veraneo y a todo proyecto de viaje contribuye un lugar publicitado por los medios o al menos influido por ellos. Así que me pregunto por el motivo de escasez de artículos o información de nuestras doradas arenas costeras cuando lugares playeros menos adaptados a todas las exigencias se publicitan a bombo y platillo. Y volviendo al tema me refiero a todo artefacto construido para convertirse en incentivo de diversión como lo ha sido esa ballena azul de plástico que no sabemos si hará su aparición en otro año porque creo yo que al menos los pequeños la van a echar en falta. No es apasionamiento chauvinista la impresión negativa que nos producen ciertos programas televisivos que se saltan a la torera toda una costa andaluza del mejor clima y doradas arenas. Excluyendo al "Marbellamundi" poco se sabe de la calidad de estas playas como son las gaditanas, la salubridad que poseen y pregonan sus banderines azules. La playa de La Victoria, por ejemplo, a pesar de su nombre triunfalista y el oreo de sus gallardetes y ese anillo de cemento donde se sientan o se apoyan los paseantes menos en las estaciones en las que el mar endereza su cresta e invade el paseo dando el salto de pídola, este año restará a sus atractivos el peso de un monstruo de plástico del que no sabemos si ha sido condenado a jubilación perpetua o reaparecerá cuando menos se le espere, como es costumbre entre los cetáceos. El encanto de nuestras playas gaditanas de las que solo he citado a la de La Victoria es totalmente distinto al de la Costa del Sol o de las catalanas, y al escribir esta última palabra me atrevo a pronosticar que para siempre serán españolas.

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