La tribuna

isabel / echevarría

'Applicarse' para resolver mejor

DESDE la continua revisión de proyectos empresariales que nos llegan de emprendedores, y movidos por el afán de descubrir aquellos que resalten por la excelencia, la brillantez de sus equipos humanos y el alto componente de innovación tecnológica de sus productos o servicios, vislumbramos cada vez más cerca la gran transformación que se avecina derivada de la brutal revolución tecnológica acontecida en los últimos años, y que viene avanzando imparable a pasos agigantados.

Se acercan grandes cambios en el mundo y hoy, en concreto, nos fijamos en los que vienen de la mano de aquellas app innovadoras que son capaces de conducirnos hacia un uso más razonable de los recursos, principalmente gracias a proporcionarnos una información muy valiosa a la que antes simplemente no podíamos acceder y con la que por medio de estas app empezamos a contar en nuestros dispositivos. Unos datos útiles "popularizados" con los que a partir de su conocimiento podremos ahorrar principalmente tiempo y dinero. Nunca más los postulados siempre escuchados de que "la información es poder" y "lo que no se mide no se puede mejorar" se nos presenta más pertinentes. Cada día que pasa nacen miles de app de todo tipo que miden, evalúan y recomiendan actuaciones a sus usuarios, con el primordial objetivo de ayudarnos a tomar mejores decisiones y facilitarnos la vida en muchísimos aspectos.

Desde ya, y gracias a muchas de estas app, resolvemos mejor, somos más competitivos y nos sentimos más eficaces, e incluso, me atrevo a decir, mucho más felices. Un buen número de estas app van a ser responsables de conseguir mantener la calidad del bienestar de la sociedad porque serán capaces de reducir costes, ahorrarnos recursos e intermediarios, y solventar procesos ineficientes que muchas veces nos traían de cabeza. La mayoría de los productos y servicios que ofrecen serán útiles a mucha gente y otros tantos irán destinados a finalidades específicas de ciertos colectivos.

Muchas de estas app han nacido de una necesidad no cubierta, de un proceso ineficiente o de una iniciativa de reinventar algo. Por eso entendemos que la finalidad de muchos de los emprendedores que conocemos apunta a solucionar un problema. A partir de esta premisa, apoyamos y nos fijamos en los más innovadores tecnológicamente hablando y en aquellos proyectos que tienen que ver con algo nuevo que no se hacía, o con una nueva manera de hacer algo mejor de lo que ya se hacía.

Algunas de las apps, como la que propone nuestra empresa asociada Jobandtalent, han surgido de una acuciante demanda social como es el paro o la imperiosa necesidad de los profesionales de conseguir un trabajo de mayor calidad o mejor remunerado. Ocurre que muchas veces se están dando situaciones en las que si el Estado no puede responder a las múltiples demandas sociales que se generan, es la propia sociedad la que se organiza para resolverlas. Esta startup apunta en esta dirección, al ofrecer una plataforma digital que identifica puestos de trabajo adecuados al perfil específico del usuario, mediante un proceso realizado a través de un algoritmo lingüístico capaz de cotejar términos incluidos en un currículum con solicitudes de empleo. Lo que ofrecen con esto es un servicio útil para todo el mundo, es decir universal, al igual que Weplan, otra empresa cuya tecnología permite a sus usuarios conocer la tarifa u oferta de telefonía móvil que más se adapta a su uso real de llamadas, datos, sms, etcétera, de manera totalmente gratuita. La gran baza con la que juegan es el componente de innovación porque los datos se recogen directamente del teléfono, lo que permite una comparativa automática y 100% precisa, algo nunca conseguido antes. Pero también la independencia, algo muy valorado por un usuario cansado de que "le vendan la moto", por ser totalmente imparcial a la hora de recomendar la tarifa con la que más se puede ahorrar de entre todos los operadores.

El mundo de las app personales nos está llevando hacia una sociedad cada vez más conectada y dotada de una gran cantidad de datos que conlleva una mayor capacidad de decisión propia, lo que puede equivaler a utilizar mejor nuestros recursos y a contribuir a la creación de un escenario con claras tendencias afines a un modelo económico más eficiente. A partir de aquí, si cada uno nos "applicamos" correctamente seremos cada vez más Smart citizens de Smart cities en un mundo en el que podría pintarse un futuro de lo más Smart.

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