Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Amenazas

El disenso forma parte del debate público por lo que hemos de acostumbrarnos a quienes opinen diferente

Soy de la opinión de que no conviene despreciar ninguna amenaza, es preferible tomárselas en serio antes de lamentarse luego por no haberlo hecho. No hace tanto que había políticos y periodistas con escolta(Calleja), incluso antes de que le llegaran esas cartas a los políticos madrileños se han producido en Cataluña muchos ejemplos, desde el linchamiento a Javier Cercas, los escarches a políticos de Ciudadanos y el PP o los ataques a la vivienda de Boadella. Los políticos deben actuar con prudencia para no excitar a los fanáticos, por muchos réditos electorales que obtengan del radicalismo, vemos ejemplos de cómo los más descerebrados van a reventar actos de los adversarios. Los que consideraban los escarches "jarabe democrático" cuando lo sufrieron ellos se escandalizaron, lo que demuestra que provocar el fanatismo para obtener beneficios políticos termina como el que escupe al cielo. El disenso forma parte del debate público por lo que hemos de acostumbrarnos a quienes opinan diferente, por odiosos que sean. Si se empuja a la población contra los niños extranjeros acogidos en centros públicos, cuando algún descerebrado haga algo no se podrá encoger de hombros quien empezó con el odio. Recuerdo cuando Manuel González Bouza era delegado de UGT en el Ayuntamiento de Cádiz y agredió al alcalde Carlos Díaz, intervino el PSOE para que el expediente disciplinario quedara en nada, al final Lolo Bouza terminó de concejal de Podemos, las vueltas que da la vida. O cuando los empleados de los SMAES cortaron la luz en San Juan de Dios para boicotear el pleno que iba a aprobar la privatización. O los trabajadores de astilleros insultando a los concejales de PSOE y PP en el pleno en el que se decidía la recalificación de los terrenos ociosos. No se me olvida los fanáticos escupiendo e insultando a Teófila Martínez el día de la toma de posesión de José María González, o las amenazas a Fran González desde el público del pleno, en la famosa técnica de llevar a los más aguerridos seguidores para intimidar al adversario. Un ejemplo próximo fue cuando las huestes podémicas, con Albita al frente, perseguían a José Blas Fernández a cuenta del bono social eléctrico; hace dos años que Pepe Blas no está, no se ha puesto en marcha el bono gaditano y nadie ha pedido perdón. Por no hablar de los exdelphis persiguiendo a todo aquel que ellos pensaran que no comulgaba con sus puntos de vista, uno de ellos hoy encumbrado a líder de la UGT; o funcionarios de la Junta en la puerta de la Diputación amenazando a todo el que salía de un acto promovido por un sedicente liberado de CCOO, por no hablar de "la próxima visita será con dinamita". Conviene no jugar con fuego.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios