Astronomía Una impresionante bola de fuego sobrevuela el Golfo de Cádiz a 69.000 km/hora

La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Allegados y coro de pajaritos

Lo de "familiares y allegados" del ministro Illa suena al millón de amigos y el coro de pajaritos de Roberto Carlos

Según la OCDE, España sufrirá la peor recesión, tras Argentina, de los 46 países analizados. La mayor de Europa seguida por el Reino Unido. También se prevé que tendrá la segunda mayor tasa de paro y el mayor déficit de la Eurozona. El año que viene, según la OCDE, crecerá la mitad de lo anunciado por el Gobierno y tendrá que esperar a 2023 para alcanzar el nivel de PIB anterior a la pandemia. ¿Será casualidad que los dos países europeos que encabezan esta siniestra lista se hayan visto afectados por formas distintas, pero igualmente nocivas, de populismo? El Reino Unido por el desastre que condujo al Brexit a base de mentiras, manipulaciones y exacerbamiento de sentimientos seudo patrióticos. España por la coalición entre un PSOE irreconocible y el populismo de Unidas Podemos, apoyados por partidos nacionalistas radicales partidarios del Catalexit y el Euskalexit. Otegi, el nuevo mejor amigo de Sánchez & Iglesias, lo ha dicho: "Tenemos por delante un proceso que nos tiene que permitir alcanzar la república vasca, y eso pasa hoy por decir sí a estos presupuestos". Dado que los votos de Bildu no eran necesarios para ello, está claro que se persigue la consolidación de un bloque populista-independentista.

Mal futuro tenemos si sumamos a la crisis sanitaria, social y económica el rancio nacionalismo hispánico alzando sus apolillados estandartes y sus herrumbrosas lanzas, el postsocialismo zetapesanchista y el populismo de extrema izquierda. Difícil será recortar, Constitución en mano, las alas que se están dando al independentismo cuando llegue a la Moncloa alguien con más inteligencia y menos ego, ya sea un PP recentrado o un PSOE devuelto a la cordura socialdemócrata.

Y en el futuro inmediato, las Navidades convertidas en amenaza. Las normas de Bruselas (libertad para viajar) entran en contradicción con las españolas (veto a los viajes entre autonomías). Y éstas son papel mojado al permitir desplazarse para reunirse con "familiares y allegados", definidos por Illa como aquellos a quienes nos une "una afectividad especial". El millón de amigos y el coro de pajaritos de Roberto Carlos. Todo recae en la responsabilidad individual. Lo que, en nuestras sociedades, en las que cualquier restricción de las libertades individuales se considera una agresión, y especialmente en las latinas, tan dadas a hacer de su capa un sayo, debe preocupar.

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