Análisis

Ana Sofía Pérez-Bustamante

Por tierras de España

La rapidez de la mano engaña a la vista. Los ilusionistas desvían la atención hacia donde les interesa para que su público no vea cómo se desarrolla el truco. Estos días en que el telediario no habla más que del coronavirus me pregunto cuántas cosas inaceptables están sucediendo a la vez sin que se hable de ellas. Estos días en que se retiran placas, estatuas, versos de gente que dejó memoria de sí, y no siempre mala ni amarga, me pregunto qué es lo que se pretende con esto. ¿Librarnos de todo mal y no dejarnos caer en la tentación? ¿Vengarse del pasado en efigie? Más que a virtud o justicia, esto huele a rencor. Rencor viene del latín 'rancere': volverse rancio, lo que aplicado a un alimento graso significa "Ligeramente corrompido por el paso del tiempo, y con sabor y olor fuertes y desagradables". La palabra, dentro del Cristianismo, se aplicó metafóricamente desde el siglo IV al ámbito moral, donde designa el "resentimiento arraigado y tenaz" (DRAE). En una página web leo que es el "hedor que exhalan los odios envejecidos, las almas percudidas por una ojeriza tenaz, por un resentimiento insanable". Pienso fríamente que la ciudadanía de Cádiz o de Madrid no están enfermas hasta ese punto, que no es colectiva, ni democrática, esa "alma percudida por ojeriza tenaz". Que a nadie beneficia esa política que no es de memoria histórica sino de manipulación histérica e inquisitorial orquestada por gente morbosa, es decir, enferma, o que actúa como tal. Enferma de odio viejo. Pensábamos que íbamos bien, que por fin habíamos salido del atraso secular. Pero lo del progreso lineal es más bien un mito. Leo a Antonio Machado, Por tierras de España: "Abunda el hombre malo del campo y de la aldea/ capaz de insanos vicios y crímenes bestiales/ que bajo el pardo sayo esconde un alma fea/ esclava de los siete pecados capitales.// Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza/ guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;/ ni para su infortunio ni goza su riqueza;/ le hieren y acongojan fortuna y malandanza". Son los campos de Castilla "por donde cruza errante la sombra de Caín". No deberíamos seguir jugando a esto. Ni permitir que otros lo hagan. No en nuestro nombre, desde luego.

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