Análisis

José guerrero 'yuyu'

Mis respetos, caballeros

Estar líder no es algo anecdótico, pero estarlo a cinco puntos del segundo sí es destacable

Que el Cádiz está en racha es un hecho indiscutible. Todavía es muy temprano para nada pero ya no solo acompañan los resultados propios sino también los ajenos. Estar líder a estas alturas no es algo anecdótico pero estarlo a cinco puntos del segundo sí que es destacable. Hasta Cervera se sorprende de haber ganado tantos partidos, aunque matiza que no es tanta sorpresa si se analiza el juego de los amarillos. Pues tiene razón en las dos cosas. En la primera porque jugar bien no garantiza siempre ganar. En la segunda, porque cuanto mejor juegues más probabilidades tienes de salir vencedor. Lo mejor que tiene este Cádiz es que sabe a lo que juega. Aprovecha sus oportunidades como nadie y convierte en letal cualquier error del rival. Da lo mismo que los otros tengan más posesión, más dominio y todas esas cosas de primero de Filosofía Balompédica. Cervera ha conseguido una seriedad defensiva tremenda, la misma que ha sido la base de las tres últimas campañas, pero la diferencia es que ahora hay gol arriba de los hombres que tienen que hacerlo. Y con esos mimbres así estamos. Todo el mundo sabiendo que la racha se cortará algún día, pero es que parece que ese día no quiere llegar. Llegó contra al Alcorcón, sí, pero visto los partidos siguientes lo del "alcorconazo" pareció un traspiés mixto, de errores propios y arbitrales. Con todos estos ingredientes, el Cádiz ha conseguido una de las cosas más complicadas y fundamentales en este mundo del fútbol: el respeto. El respeto no se consigue ni con dinero ni con figuras en el campo. Se consigue con trabajo, con lucha y con resultados. Cuando un equipo pierde el respeto de los rivales lo pierde todo. Si sales al campo sabiendo que le puedes ganar al de enfrente si te lo propones (por mucho nombre y estrellas que tenga el contrario) el otro equipo tiene el 50 % del partido perdido. Pero si sales al campo sabiendo que lo que tienes enfrente va a ser un hueso duro de roer, eres tu el que tiene parte de la batalla perdida. Y el Cádiz de esta temporada infunde un respeto que no lo compra ni todo el oro del mundo. Es respeto hace que cualquier equipo de los que forman esta segunda división, firme un empate ante el líder antes de empezar los partidos. Lo de Cádiz se llama, en términos empresariales, Maximización de Recursos, que traducido resulta cuando puedes jugar como quieres lo haces y ganas, y cuando no puedes jugar como quieres te limitas a ganar como sea. Ese es el leitmotiv de Álvaro Cervera. Y funciona. Para los que nos gusta el estilo del entrenador del Cádiz esto no es nada nuevo.

Incluso en las dos ultimas temporadas al Cádiz le ha faltado muy, muy poquito para jugar los play offs. O sea, que la filosofía cerveriana no es nada novedosa. Sí puede serlo que se traduzca en resultados más a menudo de lo habitual, pero la idea es la misma cuando se gana y cuando se pierde. Al Cádiz de los dos años anteriores lo traicionó la mentalidad, no la idea deportiva. Y este año, algo ha cambiado. Que siga la fiesta.

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