Análisis

alejandro barragán

Tienes prisa y yo no

T IENES prisa, ¿verdad? Te lo veo en la cara, por el retrovisor. Te encantaría endiñarme por detrás con tu parachoques delantero y destrozarme el maletero y hacerme saltar el airbag y pegarme un susto de muerte. Se acaba de poner en verde el semáforo, hace medio segundo, y ya me estás pitando, haciendo aspavientos con tus brazos y diciendo cualquier blasfemia referida a mi familia o algo por el estilo. Pero yo, lo siento muchísimo, no voy a caer en tu trampa. Tranquilamente, me pondré en marcha como si tu claxon fuera el infrasonido de un capullo que se abre con cuidado (un capullo de gusano de seda, me refiero, no te ofendas ahora, que eres mayorcito y probablemente culto, o por lo menos, con algún máster facilón). Haré caso omiso a tus gestos condenatorios y hasta me reiré de tu ansiedad. Es verdad. Quizás me entren ganas de echar el freno de mano, salir del coche, coger el bate de béisbol que nunca llevo en el maletero y golpear tu capó y dejarlo como obra de arte abstracta. Pero no soy así; prefiero hacerte rabiar con mi lentitud pasmosa sin recurrir a la violencia.

En realidad lo hago por ti, para que cuando llegues dos minutos y medio antes a tu destino tengas ese mismo tiempo para reflexionar sobre esa prisa que me traes desde la gran ciudad. ¡Pero que estás de vacaciones, jolín (interjección autocensurada)! Tranquilízate, que vienes a relajarte, no a poner nerviosa a la gente que te recibe con los brazos abiertos y los bolsillos vacíos. Piénsalo. Acuérdate de que al llegar a Valdelagrana casi metes el hocico de tu coche en el de delante por no ir a cincuenta por donde tenías que ir a cincuenta, y por donde tú ibas a setenta y cinco. Acuérdate de que también te enfadaste con aquella camarera por tardar tres minutos en traerte el menú.

Acuérdate de que… pero qué me digo, si tú esto ni siquiera lo vas a leer. Si lo más que lees son los repugnantes mensajes racistas que recibes en tu whatsapp y luego reenvías con placer malsano. Anda y vete al circuito a veranear.

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