Crónica de San Juan de Dios

Melchor Mateo

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El paralelismo de Kichi y Teófila

El escenario de las crisis económicas asoma como argumento para presentarse a las municipales

El alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi'. El alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi'.

El alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi'. / Julio González

Ya sabemos que José María González ‘Kichi’ le hizo un regate a sus principios y a lo que había dicho en innumerables ocasiones desde que pisara el despacho de Alcaldía en 2015, es decir, que no iba a estar más de ocho años y que tras dos mandatos dejaría el cargo.

Aquí en Cádiz argumentó que había todavía muchos proyectos en la ciudad que no habían podido salir adelante y que, por lo tanto, era conveniente que estuviera más tiempo en la Alcaldía si la ciudadanía así lo determinaba. Sin embargo, en la entrevista que mantuvo el viernes con Angels Barceló en la Cadena Ser vino a decir que no se podía quitar de enmedio en un momento como éste, con una pandemia que está atacando no sólo a la salud sino también a la economía.

Y en esto último hay un cierto paralelismo con su antecesora, la popular Teófila Martínez. Sobre la entonces todopoderosa líder del PP se hacían apuestas sobre si iba a dejar el cargo tras el Bicentenario de la Constitución en 2013, para dejar que su delfín se rodara durante dos años de cara a las elecciones municipales de 2015, en las que finalmente el PP perdió el gobierno de San Juan de Dios una vez que desapareció la mayoría absoluta pese a ser la lista más votada.

De la boca de Teófila no salió nunca una palabra acerca de un límite de mandatos o de abandonar la Alcaldía tras el Bicentenario. La única posibilidad real se produjo años antes cuando fue la candidata a la Junta en dos ocasiones, pero no se dieron los números para que volara a San Telmo.

No obstante, colaboradores muy estrechos que conocían muy bien a la que fue alcaldesa de la ciudad durante 20 años, recuerdan que tras el Bicentenario la ciudad se enfrentó a una crisis económica muy profunda que estaba golpeando duramente a todas las capas de la sociedad. En este escenario tan complicado, Teófila ni siquiera quiso plantearse dejar la Alcaldía.

La historia se repite con Kichi. La diferencia estriba en que el actual alcalde sí dijo por activa y por pasiva que su proyecto político tenía la caducidad de los ocho años sin que nadie ni ninguna ley le obligara a ello. Lo que quería demostrar es que él no era un político al uso. Pese a ello, ha entrado en la rueda del sistema y de la vieja política.

Tras el Bicentenario, los vientos políticos estaban a punto de cambiar con la irrupción del 15-M, de Podemos y de los llamados “indignados” en el escenario. Aquella legislatura ya sabemos cómo terminó, con una Teófila que vivió gran parte del primer mandato de Kichi en la sombra de la oposición con un papel muy secundario.

Kichi se ha visto envuelto en una espiral de cambios tras abandonar la marca Podemos porque los anticapitalistas se han quedado aislados políticamente. El nuevo partido formado por Teresa Rodríguez, de carácter andaluz, necesita agarrarse a un proyecto sobre el terreno y la única referencia que les queda es la del Ayuntamiento de Cádiz. En un momento tan delicado para su gente, se ha visto obligado a renunciar a su palabra porque no es lo mismo que se presente Kichi a las elecciones a que lo haga cualquier otro candidato. Si hay algo que se pudo ver en la reválida de 2019 es que tenía tirón electoral.

Lo que está por ver, si es que logra retener la Alcaldía, es si aguantará cuatro años más de desgaste o si estamos ante una maniobra, como algunos miembros de la oposición sospechan, que sólo se va a presentar para garantizar que su proyecto sigue a flote durante cuatro años más y después marcharse.

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