El pinsapar

Sin novedad

Hay otra vida fuera del disparate de los que quieren romper un espacio compartido de muchos siglos

En otro tiempo, pienso en aquel Diario sábana en donde nuestro inolvidable Quintín Dobarganes escribía diariamente las Noticias de Marina, la información de que un Infante de Marina había sido designado interinamente Almirante de la Flota por el Gobierno español, que es quien puede, sería de sumo interés general. La Isla aquella tenía una presencia de lo militar, especialmente de la Marina, mucho más que notable, era sede de la Capitanía General del Departamento Marítimo o Zona Marítima del Estrecho y estaba llena de dependencias de la Armada. Y buques. Si un traslado o un nombramiento menor merecía el hueco en la sección puede que más leída del Diario en San Fernando, lo de esta semana, el ascenso a AJEMA del ALFLOT (pongámonos a tono con los acontecimientos) sería de grandes caracteres. Con relación a la Infantería de Marina, además, se ha dado el caso ya de que un General de División alcanzaba el grado de Teniente General del Cuerpo, no sé si por primera vez en su historia. Ahora, a tan centenario Cuerpo del Ejército español, le ha cabido esta singularidad, que otro general de división, Antonio Planells, Comandante General de la Infantería de Marina en el presente, haya sido encargado, aunque de un modo interino, para el almirantazgo de la Flota.

Me sonrío yo solo. Hoy se está decidiendo, más o menos, el futuro de todos los españoles con unas elecciones en Cataluña y estamos comentando estas curiosidades del Escalafón General, esta Noticia de Marina de Dobarganes Merodio, nuestro inolvidable amigo. Puede que sea una buena metáfora de España esto que escribo. Hay otra vida fuera del disparate de los que quieren romper un espacio compartido de muchos siglos, hay un Estado sin el cual ignoro cómo superaríamos esta pandemia criminal que nos ataca, pero unos y otros se han puesto de acuerdo, como si se hubieran juramentado, para romperlo todo, incluso sabiendo el número de generaciones que se sacrificarían por este método, en Cataluña y el resto de España, más todo lo que conllevaría, el desgarro cruel de familias divididas, exilios, transterrados y atropellados por una historia ciertamente disparatada, y eso descartando una nueva guerra entre españoles, que sería la guerra de España a estos insurrectos que quieren destruirla, porque todo Estado tiene derecho a defenderse y la propia Constitución encomienda, precisamente a las Fuerzas Armadas, esta misión concreta, la defensa de la unidad territorial de España. Hay vida más allá de las fronteras que quieren crear estos insurrectos, estas élites raras que buscan su autodestrucción y, desde luego, la ruina de lo que dicen amar más que a nada en el mundo.

Esta sin novedad es la novedad que puede que le den al General Planells cuando acuda temprano a su despacho del almirantazgo de la Flota. Estará muy preocupado, como muchos españoles de bien que quieren futuro, paz y libertad. Hoy especialmente.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios