El pinsapar

El museo por dentro

Gobernar es no terminar nunca, quedarse quietos, pensar que se ha hecho ya todo, es tomar el atajo que lleva directamente a la calle

He podido ver el Centro de Interpretación de Flamenco Camarón de la Isla o como finalmente se llamará el Museo Camarón, por el que tanto hemos luchado. Gracias a una gestión de la alcaldesa Patricia Cavada. Un joven arquitecto de la ciudad, Carmelo Maura, es el director de una obra que no va a dejar a nadie indiferente. Se trata de una obra necesaria, que esta Isla nuestra necesitaba. Y no sólo por hacer justicia a alguien como José Monje Cruz, que llevó su nombre a los confines del mundo, por nosotros mismos. Y por el Flamenco, una seña de identidad maravillosa que nos define y habla de nosotros. El Museo Camarón está prácticamente concluido, digo la obra, quedan los detalles y lo que en sí mismo es lo más importante, su "interior", es decir, los contenidos (he observado que alguien ha definido como "reliquias" lo que su viuda, Chispa Montoya, fue guardando en su casa de La Línea, digo distinciones, metopas, guitarras y otros instrumentos, agendas personales, joyas, libros (uno de los libros que tenía Camarón era una espléndida Biblia y otro uno de Marcelino Camacho), su ropa, sus varas de chalanes, sombreros, fotos… Ya se habla con toda normalidad de "reliquias", que se expondrán junto con lo que configura un museo de este tiempo, de los años 20 del siglo XXI. Los espacios estarán bien acotadas y estoy convencido de que le vendrá muy bien a la Isla, muchos se llegarán hasta aquí para ver el museo, recordar a Camarón o conocer a Camarón, que el Centro de Flamenco será una oportunidad para entrar por la gran puerta que lleva el nombre de nuestro cantaor de las Callejuelas, la gran puerta de un Arte genuino, de Andalucía y de España.

Esta pandemia que nos asusta y recluye no ha impedido el que los trabajos sigan, que cada día que pasa el Museo Camarón sea una realidad más consolidada. Tendrán muchos atractivos de los que iremos hablando, hoy quisiera destacar que la situación lo hace privilegiado para subir a la terraza del edifico y ver los cuatro puntos cardinales de la Isla. Asomado a esa terraza privilegiada podremos ver la modernidad ciertamente notable del Ambulatorio y la geografía que tan familiar nos es de los esteros y caños, el puente de Zuazo y el caserío que sube por la calle Real. Esa Isla se podrá contemplar desde el Museo que lleva el nombre de nuestro artista más universal. ¿Cuándo se cortará la cinta? ¿Quiénes cortarán la cinta? ¿Cuándo será el día finalmente? Vienen tiempos de inauguraciones importantes en San Fernando. Y de empezar a actuar sobre todo lo que queda por hacer, que no es poco. Gobernar es no terminar nunca, quedarse quietos, pensar que se ha hecho ya todo, es tomar el atajo que lleva directamente a la calle.

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