Que se mueran los gordos

¿Me empadrono en Elda con los moros y cristianos y pido que me incineren por molestar?

Veo un cartel con la palabra "flamenco" tachada en negro pidiendo que se eliminen los lugares comunes de la España cañí, que incluirán el toreo y a Manolo Escobar, supongo. El cartel se exhibe en la Comunidad Valenciana, justo la misma autonomía en la que se ha publicado el borrador de un texto normativo que regula la cremación mortuoria y especifica que los obesos no pueden incinerarse en la tierra que los vio engordar. La historia tiene chicharrón, claro está, puesto que, al parecer, los obesos mórbidos al ser cremados (bello verbo) contaminan más que los tísicos; será que los migajones de pan mojados en la salsa de la fabada, los garbanzos del menudo, las hamburguesas de retinto y las berzas de cardillos provocan más gases post-mortem que una depuradora.

Yo pensaba morir dejando un buen acopio de abono natural para que florecieran las margaritas del campo del Mancomunado de Chiclana pero con este amago de prohibición me surgen dudas. ¿Me empadrono en Elda con los moros y cristianos y pido que me incineren por molestar? ¿Estaremos los Tallas Grandes en busca y captura? ¿Será ese el motivo de que no encontremos ropa en Zara? ¿Se nos estará discriminando por razón de peso, vulnerando nuestros derechos constitucionales?¿La Generalitat Valenciana se atrevería a proponer una medida semejante respecto de los enfermos de E.P.O.C. o de cáncer por razón del tabaquismo pese a lo que cuesta a la sanidad pública esta grave adicción (que no se prohibe)?

La región donde gobernara en tiempos pretéritos la finada Rita Barberá, ese mismo lugar donde Manolo el del Bombo dio sus primeros trallazos al ídem, se ha pasado de frenada en su intento de ser progre y biocontaminar menos, por mucho que la Consejería Valenciana de Sanidad haya puesto a dieta rigurosa su texto inicial. Los obesos también lloran y si contaminan al fallecer seguro que lo harán menos que el diésel. Es más, los hornos crematorios que se pretenden regular quizá hayan sido pagados con los impuestos derivados del consumo de alimentos por parte de los anchos de tórax.

Si frivolizamos un poco más puede que todo tenga relación con que Botero esté menos de moda que Antoni Miró y sus afiladas esculturas eróticas, o que la gente prefiera a esa tal Rosalía en vez de escuchar a la recientemente fallecida Montserrat Caballé, o que la dirección de Operación Triunfo se haya zampado sin masticar a la profesora Itziar Castro -que interpreta uno de los personajes más interesantes de la televisiva serie Vis a vis- para sustituirla por dos jovenzuelos cuquísimos y delgadísimos llamados "Los Javis".

Malos tiempos para la lorza, diría el poeta. Tras el escándalo, la Generalidad ha revocado estas medidas aludiendo a indeterminadas razones de peso. Los obesos podrán ser incinerados en su punto en los hornos de leña valencianos. O "cremados", que es el término que utilizará la flamenca de Mónica Oltra cuando celebre el caloret en plena cremá.

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