Amanece que no es poco/ pero amanece con peros/ o nublado o con el sol/ en la laguna del miedo./ El virus matando gente/ el terror es como el miedo/ como un grado superior/ como ascendido a sargento./

Se contagian los que mueren/ y los que no dan enfermos/ pero todos infectando/ al vecino y al abuelo./ Asustar es lo que vale/ para quitar los derechos/ también para que te mueras/ como si fueses sin techo.

Y están las redes sociales/ para insultos y denuestos/ para asustar al que lea/ al curioso del momento/ con grandes mensajes falsos/ y estadísticas sin cuento/. Entre culpas a derechas /y culpas para el izquierdo,/ fechas falsas tan presuntas/ para otro confinamiento/.

¿Estado de bienestar? Puro estado de lamentos/ el paro que crece, el ERTE/ donde no cobras el sueldo/ y cada pueblo hace un sayo/ de subidas y de impuestos. /

También Aemet te mea/ con amenazas del tiempo/ alertas rojas, naranjas/ por los embates del viento.

En los hospitales sube /el terror sobre el recuento/. No hay espectáculos todo/ suspendido y sin comienzo./ Los nietos que no los veas/ porque están en el colegio/ y si hay algún contagio/ y si eres grupo de riesgo/ te ves aislado y solo/ sin poderles dar ni un beso/.

Es una guerra mundial/ todo el planeta muriendo/ crispa, crispa, que divides/ y así no se mueve el pueblo./ Almacenes de ataúdes/ apilándonos los muertos/ sin pintar en los dinteles/ la señal del primogénito./ Porque en medio de la muerte/ te harán sentir como ateo/.

Dios mío, todo se sufre/ en un lodo de silencio/ para no dar más dolores/ a los más íntimos nuestros/.

Estado de malestar. En un año tan desierto/ todo perdido en la niebla/ lejana del cementerio/ para decir cómo Bécquer/ qué solo se queda el muerto/ en las ciudades perdidas/ en su propio desaliento./

Y en la Isla de León/ dónde el contagio es más cierto/ expropiando los negocios/ en las playas y en el cieno/ con Camposoto tendido/ con el caño muerto/muerto/ los polvorines vacíos/ derribándose por dentro.

¿Vuelve el polvo al viejo polvo? ¿vuelve el alma, sube al cielo?¿todo es ya tan sin espíritu? ¿Podredumbre, olor y cieno? El terror de Bécquer vivo/ sobre el propio desaliento/ la vida que amargan tantos/ mientras que vayas viviendo/.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios