Análisis

Pedro G. Tuero

Una izquierda deslenguada

Es la izquierda política la que está destrozando nuestra Lengua

Porque, antes que nada, me gustaría aclararle a mi amado lector el significado del adjetivo calificativo que acompaña a la "izquierda". Un adjetivo muy "popular" que no tiene nada qué ver con el partido político con el que se conoce o se identifica de esta manera. Aunque por otro lado es la descarada izquierda política la que está destrozando nuestra Lengua. Así, y con el diccionario en la mano, leemos que "deslenguado o deslenguada" posee sinónimos como: "insolente"; "malhablado"; "irrespetuoso"; "lenguaraz"; "descarado"…

Teniendo además muy claro, y así lo decía aquí en el año 2008, que siempre -y hasta ahora- es la izquierda la que se cree que especificando incorrectamente un femenino desconocido o inventado tendrá más votos. Por eso, ha sido un alcalde de una ciudad muy cercana a esta Isla, y siendo izquierdoso, llegó a decir en un discurso reciente, refiriéndose a esas jóvenes o niñas que estudian, la horrible palabra "estudianta"; algo tan desastroso que me inspiró a escribir este presente artículo y que me ha recordado, porque también lo leí en esa genial revista chiclanera llamada PuenteChico, acordándome de que otros y "otras" ya habían dicho mamarrachos como: "jóvenas" (Carmen Romero); "miembras" (la famosa Bibiana) o "institutas" (J. Páez). Diciéndose en esa revista y es toda la verdad irónicamente: ¡"Qué gran labor al lenguaje y a la cultura están haciendo…"!

Y hará unos once años cuando en ese artículo que este escribidor denominó "Gilipollos", ya entonces decía: … porque hoy me tocaría opinar sobre el panorama que nos rodea en este país que nos están fabricando, de la histeria colectiva que está provocando este eufemístico Gobierno "zapateril" o de esa ministra -la Bibiana- que está haciendo méritos como "miembra de númera" en la Real Academia de la Lengua Española. Con la que está cayendo. Una ministra que tiene que ser una mujer "inteligenta", pues está demostrando cómo se está adaptando a Zapatero, con detalles tan propios de su jefe como meter la pata cuando haga falta o llamar la atención en cosas insípidas y desaboridas. Y me explico lo de "miembra", que es preferible a miembro, pues este último conlleva unas connotaciones erótica-machistas que no las tiene el femenino. Porque todo esto es machismo puro y del duro, ya que seres como estos, escribidores de pacotilla o tránsfugas de pluma y pensamiento, además de ser hombres, somos unos antipatriotas y gilipollos…

Opiné y opino todo esto, porque yo quiero mucho a mi Lengua española, independientemente de que ella me ha dado de comer durante muchos años. Sin necesidad de ser lenguaraz ni descarado, y eso que fui gobernante municipal en ésta mi Isla siendo en aquella época un izquierdoso. Pero ya no.

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