Hasta donde la vista me alcanzaba aquella clara y fresca mañana, todo lo que se me ofrecía a mis ojos era El Puerto, mirase donde mirase. Desde la torre, el río me llevaba al mar, el mar a sus playas, las playas a los pinos, y los pinos a un azul intenso de un cielo limpio y claro, ajeno a las nubes del invierno.

De todo ello, quizás lo mejor fuese el aire cargado de esteros y salinas. Respiré todo lo hondo que pude y sentí la grandeza de los vinos que ya solo eran el lejano recuerdo de los aromas olvidados. Baje la vista a sus calles, a sus edificios, imposible el ocultar la desidia de las fachadas a la espera de tiempos mejores. En mis oídos resonaron las acusaciones de quienes cuando pudieran nada hicieron, y las excusas de quienes, por temor a las acusaciones de quienes pudieron nada hicieron.

Templé mi vista con el fino velo de la ilusión, con la ilusión de esos tiempos mesiánicos en los que la vida retornaba... La brisa de la mar me dejo el lamento sobre las rocas, huérfanas de esa atención que solo retorna en el verano, en donde aquello que no se controla se ofrece sin nada a cambio.

Nuestro sol, nuestra mar, nuestro río, nuestra sierra… y ese eterno lamentar sin saber donde mirar. Aún sin cansarme de lo que se me ofrecía, me levanté los cuellos del abrigo y abandoné mi nube para acercarme a las húmedas aceras que comenzaban a llenarse de gente. Y es que, de tanto pedir y criticar, a veces olvidamos que El Puerto más céntrico sí tiene vida, una vida que descansa en las horas en las que nada nos ofrece ya la ciudad, pero a la que muchos regresan, aunque sea a buscar a Charo y sus churros.

Ojalá subamos más a esa nube en la azotea a disfrutar de todo lo que la ciudad, el río o el mar ofrece junto a los pinares… ojalá que aprendamos a vender mejor todo aquello que aprecian más los de fuera que los de dentro. Ahora que empieza un nuevo año, puede ser la hora de ver como la crítica constructiva se limpia de hollín y brilla junto al limpio cielo que ahora corona la ciudad.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios