Análisis

alejandro barragán

El incitador al odio

T ENEMOS hoy aquí con nosotros a alguien fascinante y misterioso, que se define a sí mismo como incitador al odio profesional. Dice que siembra discordia allá donde va y reparte opiniones que sacan de quicio a cualquiera. Dice que cobra por ello y que no tiene miedo a cometer delitos porque no hace poesía, ni buena ni mala. Lo que no dice es su nombre, por lo visto, por razones de seguridad. Así que, para no liarnos, le llamaremos Donald. Y le pondremos un distorsionador de voz.

Comenzamos: Díganos, señor Donald, ¿no sería más atractivo incitar al marisco, o al jamón, o a la playa? Se cree muy gracioso, ¿verdad? Discúlpeme, quería relajar el ambiente nada más. Pues continúe, no tengo todo el día. A ver, entonces cuéntenos, ¿cómo se gana la vida? Mis papás me dan una paga a la semana, una paga de mierda, por cierto, y a veces, les lavo el coche. Es decir, la incitación al odio no le da para emanciparse. Cierto, aunque mi cartera de clientes va en aumento y pronto podré comprarme una unifamiliar e irme de crucero. ¿Cuánto cobra por romper una amistad? Poca cosa, me es muy fácil. ¿Cuántos amigos tiene usted? Eso no le importa. Quiere decir que no tiene amigos. Cállese. Cambiemos de tema, ¿le gusta leer, señor Donald? No, no me gusta, pero me es imprescindible para discutir. Imagino que se refiere a discutir en foros de internet y cosas de esas. Efectivamente. ¿Y cuánto tiempo dedica al día a incitar al odio en la red? Muchas horas. Como un trabajo normal. Sí, más o menos. Pero en casa. Sí. En su habitación. Sí. Con la luz apagada. Sí, pero, ¿a dónde quiere llegar a parar? Oh, no se ofusque, sólo quería saber si usted tiene tiempo para hacer la colada. Ofú, me ha tocado un entrevistador feminista.

Lamentamos las molestias, pero nuestro invitado de hoy se ha levantado y ha salido del estudio. Me dicen que ha entrado en el aseo y ha echado el pestillo (¿estará tuiteando contra mí?). Así que, sin más, aquí nos despedimos. Muchas gracias por su atención, hasta la próxima.

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