Crónica de San Juan de Dios

Melchor Mateo

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La identidad del PSOE en Cádiz

Los socialistas poseen desde que Kichi llegara al poder la llave para muchas de las políticas municipales pero no han sabido utilizarla

Mara Rodríguez, portavoz del Grupo Municipal Socialista, durante la sesión plenaria del viernes.

Mara Rodríguez, portavoz del Grupo Municipal Socialista, durante la sesión plenaria del viernes. / Julio González

El PSOE lleva seis años, desde que Kichi recibiera el bastón de mando de la ciudad, sentado en el diván tratando de encontrar su identidad. Tanto en el primer período, con Fran González al frente, y en el segundo, con Mara Rodríguez, le ha tocado jugar un papel mucho más trascendental que el del número de votos que había recibido en las urnas. Llevan seis años con una llave que podría haber abierto muchas puertas pero que ha conseguido girar muy pocas cerraduras.

Los dos portavoces municipales de la era ‘Kichi’ son antagónicos en lo político y en lo personal. El primero, mucho más estratégico y con menos don de gente aparentemente. La segunda es lo contrario al primero. Fran González se instaló en una oposición más dura, aquella que se llevó la expresión del equipo de Gobierno del “palo en las ruedas” y que llegó incluso a aliarse con los otros partidos de la oposición para arrebatar la presidencia de algunas sociedades municipales como Onda Cádiz y la Fundación Municipal de la Mujer.

La segunda ha adquirido un perfil mucho más bajo con la creencia de que aquella manera de hacer política fue la que le llevó a obtener por segunda vez consecutiva unos exiguos cinco concejales. Mara Rodríguez apunta pero no culmina en muchas ocasiones hasta el punto de que no se sabe muy bien qué partido es el que quiere jugar. La dureza de su discurso público en los medios a veces no va en concordancia con lo que se vota en el salón de plenos, como ocurrió con el cambio de nombre de la avenida Juan Carlos I por el de la Sanidad Pública.

Uno es el secretario local del PSOE y la otra la portavoz del Grupo Municipal, una bicefalia en la que cada cabeza mira para un lado. Con los procesos internos en el horizonte, esta división ha alcanzado a los propios miembros del grupo, hasta el punto de que se ha dividido en dos bandos distintos.

Esas dos cabezas de poder trata de ser aprovechada por el equipo de Gobierno de Adelante Cádiz, que ha puesto en práctica aquello del “divide y vencerás”, como ha ocurrido en el caso de la limitación de los alojamientos turísticos, donde obvió a Mara Rodríguez para acudir a los brazos de la dirección política del PSOE y su Ejecutiva para iniciar un proceso negociador. Con ello trataba de desatascar un tema que es trascendental para ellos y, por el otro, desautorizar a la portavoz, a la que viene criticando de manera frecuente por su dedicación exclusiva, ese caramelo envenenado que ofreció el propio equipo de Gobierno.

Quien antes era el enemigo público llamado Fran González, con la firma de un convenio con la Zona Franca escenificaban un cambio de rumbo que también tenía sus consecuencias en una Mara Rodríguez que era ninguneada por el partido que estaba en el poder. Esta, que no estaba dispuesta a dejarse aplastar, organizó su propio proceso participativo en la turistificación que hacía pública esa brecha que se había abierto en el PSOE entre San Juan de Dios y Gaspar del Pino.

También cuando se echó para atrás una RPT (Relación de Puestos de Trabajo) y Mara Rodríguez envió un documento en el que se ofrecía a votarla a favor si el equipo de Gobierno aceptaba el modelo de Juan Espadas en Sevilla con respecto a la limitación de los alojamientos turísticos. El problema es que ese documento llevaba la huella digital de un ex concejal de Adelante Cádiz que era muy crítico con los que habían sido sus compañeros.

En todo este lío, hay un asunto que viene a contaminar aún más el ambiente y es el proceso interno que vive el propio PSOE desde el nivel federal hasta el local.

Fran González, que actualmente es el delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz, ya ha anunciado que no va a repetir en la Secretaría General. Eso no quiere decir que se vaya a marchar sin más, sino que tratará de conformar una candidatura que después acabe con otra a la Alcaldía. No es casualidad que, por si acaso, el equipo de Gobierno haya disparado esta semana munición contra José Pacheco, el subdelegado del Gobierno, por los disturbios del metal y la actuación policial. Pacheco es el que está en todas las quinielas de la parte de Fran.

Mara Rodríguez, por su parte, tiene entre ceja y ceja alzarse con el poder orgánico para en el futuro encabezar una candidatura a la Alcaldía, primarias mediante. En torno a ella está tratando de unir a varias familias con el denominador común del sufijo -istas y con el objetivo del prefijo antiFran.

Esta última semana el PSOE ha vuelto a ponerse en el foco. Por un lado, con el tema del nomenclátor, que con unos objetivos generales que eran lógicos, ha tenido resbalones que la portavoz no ha sabido explicar de manera convincente, como ha sido el caso del Paseo Príncipe de Asturias por el de Luis Arenal. Nada es casual en la vida y hasta la clave del proceso interno se ha podido colar en esta decisión. Para colmo, cae en la contradicción de ir en contra de una propia propuesta suya aprobada en Pleno para que no se lleven a cabo cambios de nomenclátor hasta que no se elaborara una ordenanza municipal.

La otra ha sido la turistificación. Tras la fractura pública del volantazo que dio para crear un proceso participativo en este tema cuando en paralelo el equipo de Gobierno la dejaba de lado negociado con la Ejecutiva local, esta semana ha dado su brazo a torcer y ha decidido dar el visto bueno. Eso sí, anunció que iba a aprobar la propuesta de Adelante Cádiz antes de comunicarlo a su propio partido en la Ejecutiva convocada para el jueves.

El proceso interno que se vivirá principios de año en el PSOE despejará el camino.

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