Dentro del capítulo dedicado a jugadores del Cádiz que recoge Epaminondas en su libro, incluye el caso de Juan Pol, que nació en la antigua Guinea Española y que acabó jugando en el Cádiz. Juan Pol era de raza negra, pero por algún motivo sus compañeros de equipo le llamaron "El Chino". A Juan Pol no le gustaba que le llamaran así y se quejaba.

En un desplazamiento del equipo, Juan Pol salió del hotel a comprar algo y sus compañeros le dijeron que dejarían su maleta en recepción. Al ir a recogerla el recepcionista se negó. "Disculpe, pero me dijeron que vendría a buscarla un señor chino, y usted muy chino no es". Juan Pol protestó mucho a sus compañeros por el incidente pero le siguieron llamando el Chino.

"¿Por qué te dicen chino?", le preguntaron en una rueda de prensa. "No soy chino", contestó, "no quiero que me llamen así. Soy negro y no me importa que me digan negro, pero chino no me gusta".

Al siguiente partido Juan Pol marcó un gol y todo el estadio coreó su apodo: "Chino, chino, chino…". Juan Pol se enfadó y dejó de celebrar el gol. Indignado fue al juez de línea y dijo que anulara el gol porque había sido fuera de juego. El linier no lo entendía y llegó el árbitro a ver qué pasaba. "Que quiere que anule el gol que ha marcado". El árbitro respondió "No, gol válido", y le mostró tarjeta a Juan Pol por protestar. Alejándose escuchó al árbitro preguntar "el gol lo ha marcado el jugador negro, ¿por qué dice el público que es chino?".

El linier respondió, "será un chino-negro". Juan Pol pidió el cambio.

El acta recogía que se había amonestado al jugador chino-negro del Cádiz por protestar. Pero el árbitro, convencido de que Juan Pol era chino, escribió el nombre de la forma que le pareció correcta: Wuam Pó.

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